CAMINO DE SANTIAGO II

Dolor, dolor era la única palabra que aparecía en mi cabeza al sonar el despertador en mi segundo día de camino, el simple gesto de parar la arrogante musiquita del móvil, me había hecho notar cada uno de mis músculos del cuerpo, más de los que creía que tenia, allí me di cuenta que tenia más agujetas de las que había tenido en la vida. Encima el costoso gesto no me había servido para nada porque en diez minutos de: ooooooooooooooogr en la cama, mi brillante aparato volvió a sonar.

Cuando conseguí abrir mis ojillos verdes llenos de agujetas, sí, se puede tener agujetas hasta en las pestañas me di cuenta del día que era: el cumple de mi ma. Inmediatamente me tiré encima de su body cantando la alegre serenata: cumpleaños feliz, cumpleaños feliz. Me pase tres pueblos, demasiada euforia para tanta agujeta porque luego no podía andar ni hacía baño, arquee las piernas tal montador de caballo y las arrastré hasta el inodoro. En esos minutos de pensamientos profundos pude analizar la gran magnitud de mis agujetas pero me esperaban 25 km y a mi nadie me iba a decir no puedo, ni siquiera una agujetas. Tengo que decir que siempre he presumido de vida sana y la tengo pero estos dos últimos meses por causas opositoras y medicas no había hecho deporte y nunca se me ocurrió que pudiera pasar tanta factura. 32 años de danza, bici y pilates perdidos por dos meses de libros y descanso, injusto, muy injusto.

Lo curioso del caso es que los pies los tenia divinamente o me dolía tanto el resto cuerpo que de los pies ni siquiera me inmutaban pero el café, mucho chocolate, leche y ánimos hicieron que volviera a cargar la mochila y abandonar Portomarín.

La niebla inundaba el paisaje pero poco a poco, tras miles de arboles apareció el sol,y el asfalto, así 25km. Fue un día duro, parar era un drama o mejor dicho, volver a andar era un dramón y llegue al próximo destino como un cervatillo que aprende andar, mal y ridículo.

No se si fue culpa mía, de las agujetas o del propio pueblo pero no tengo mucho que decir de Palas del rei. Agradecer a la pensión Palas que fueron super agradables, con una perfecta y limpia habitación con baño y un desayuno más que completo. Dormí tantas horas y tan agustito que el día siguiente ya andaba medio normal.

En el desayuno coincidimos con una pareja que ya habíamos visto el primer día y hablando, hablando nos contaron algo que ya sospechábamos: hay un servicio que te lleva las mochilas de etapa en etapa por 4€. Eran reiterados los peregrinos que nos cruzábamos con pequeñas mochilas en sus espaldas a diferencia de los más de siete quilos que yo cargaba pero no teniamos ninguna prueba de nuestra extrañeza.

Volvimos a nuestra soledad de madre e hija y nos aventuramos al tercero día y el más light: Palas del rei- melide, 14km. Fue un camino verde, bonito y animado, llegamos enseguida. A las doce ya descargábamos las mochilas y observamos la lujosa habitación de: A Lúa do camiño, una gran casa acomodada para peregrinos con baño particular y habitaculo más grande que muchos pisos de Barcelona.

Melide presume por su pulpo y no le hicimos ningún desprecio, nos pusimos las chanclas, playeras(según de dónde seas pero es lo mismo) y fuimos al Ezequiel: Sólo me quejaré que no tenia clara con limón pero por el resto….mmmmmmm…por el resto… nunca había comido algo tan rico, tan sabroso. En Ezequiel entendí como es el buen pulpo, no la cosa viscosa que había comido antes por compromiso, ahora me vuelto exigente, tiene que haber un asociación de los comilones del buen pulpo, el resto puajjj

Con la tripa bien llena nos relajamos en nuestra grande habitación, al día siguiente nos esperaba una etapa de dura, la más dura, 33km y necesitabamos decansar

 

Descansar vosotros también, feliz, feliz semana, el domingo que viene acabamos el reto santiago(sarria-santiago en cinco días)

 

 

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CAMINO DE SANTIAGO I

Los que me seguís en el canal de Youtube: The Sweet Words Tv ya estaréis viendo mi pequeña aventura Gallega pero me apetecía ponerle unas cuantas letras a esta experiencia.

Primero quiero quitarme el sombrero por la gente que anda el doble, el triple, el cuádruple que ande yo y pedir disculpas si he ofendido a alguien. Ni quiero, ni pretendo juzgar a nadie: ni a los que andan mucho, ni a los que andan poco, ni a los que llevan mochila o ha los que no la llevan, que duermen en albergues o en hoteles. Yo he vivido mi camino, he sacado mis conclusiones y creo que eso tenemos que hacer cada uno: no mirar las botas de los demás sino las propias.

Hace mucho tiempo que quería tener esta experiencia pero por multitud de razones o excusas, según se mire, nunca había encontrado el cuando y el con quién. Eran dos cuestiones fáciles de resolver: ¿cuándo? Cuando tuviera unos días, ¿quien? Cualquiera, sola, contigo… que más daba pero en el fondo supongo que no quería porque si quieres algo  en la vida, lo haces o al menos pones todas las energías en ello, o¿no?

Bueno, el caso que este año se lo propuse a mi ma(mi mamá), una experta en el camino de santiago: el francés, el inglés, el de la plata y el primitivo, y aunque manifiesto fervientemente que cada camino es único y particular de cada uno, ir con alguien que ya había pisado esas tierras u otras más lejanas, anima por los miles de consejos útiles que recibes, trucos y sobretodo ánimos.

Salimos desde Sarria después de una noche en el tren de larga distancia, nos armamos las botas y nos comimos un bocadillo gigante. Con el estomago lleno y con la credencial* del peregrino en mano nos atrevimos con los primeros metros, el calor aún no hacia presencia pero el frío de Galicia tampoco, ni la lluvia y eso se agradece.

El primer día fue intenso pero tenia tantas ganas que mis pies andaban solos con sus botas nuevas, llegamos a Portomarín en unas 5 horas, 22,4 km y satisfechas llegamos a la primera pensión que previamente había reservado mi madre. Quiero explicar que bajo mi criterio reservamos pensiones y hostales porque yo no sabía a lo que atenerme con los albergues. siempre aconsejo que no tengamos prejuicios y esta claro que yo los tuve y ahora me arrepiento, esto lo explicaré más adelante. Nosotras comimos en el mismo pueblo, de los más bonitos que dormimos y descansamos en el Portomiño, en una habitación con dos camas y baño en correctíssimo estado.

*libro que obtuvimos en el bar dónde desayunamos pero también se puede comprar en las oficinas del peregrino que hay por todo el camino. Es importante que vayas consiguiendo sellos en los diferentes comercios que te encuentras durante el camino para demostrar tus quilometros andados y obtener la compostelana**

**Certificado que te dan totalmente gratuito en Santiago de Compostela si demuestras con el libro de credenciales del peregrino que has andado más de 100 km. Desconozco que distancia tenéis que recorrer en bici o caballo para tener el mismo certificado, supongo que en el primer caso es más y en el segundo menos, por salud del animal, el caballo.

No me quiero hacerme pesada así que os dejo algunas fotos y en el siguiente post sigo…

 

 

 

 

 

Sé simple, ¡mola!

Si nos dieran un euro por cada vez que escuchamos o decimos “menos es más”, yo al menos viviría en un cortijo como el de la Pantoja (aunque legal) pero ¿nos lo creemos?

Intensa que soy deseo consumir con pasión y humor cada segundo de mi vida y para ello he hecho unos cuantos cambios que quiero que se queden conmigo porque empecé en mi mes de vacaciones y ahora empiezo a notar los efectos: vivir con mayor plenitud.

Aquí os dejo algunos tags por si os pueden ayudar:  

1- Haz una sola cosa a la vez. si haces muchas cosas, te estresas y todo sale peor.

2- Dedica algún tiempo a no hacer nada. Disfruta de ponerte en off.

3- No a las metas inalcanzables. se justo y realista, no te crees ansiedad.

4- Libérate de cosas. Saca cosas de en medio, ¿que realmente necesitas?, ¿que comprarías otra vez si no lo tuvieras? el resto, fuera.

5- Cambia prioridades. El trabajo paga facturas pero sin salud no hay vida y risas no hay disfrute, acuérdate de ti y de los tuyos.

6- Evita las relaciones tóxicas y también las que no te aportan nada. Relaciones que quitan tiempo y energía, fuera, la vida es muy corta.

7- Freeeeeena. Stop. Todos, todos, todos tenemos problemas y complicaciones en la vida. Por más que te quejes no serán más o menos importantes y cansas a los demás. No les des más importancia de lo que realmente tienen. No eres una víctima. Mañana sale el sol.

pasito a pasito

 

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TE ECHO DE MENOS

No te pedí, de hecho tu te encontraste conmigo y a tu manera me hiciste sentir como niña de zapatos dorados. Momentos de risas sintiéndome única, de colegueos cómplices en una travesura, mi héroe de montañas rusas y mi mejor chef.

Te perdono porque quien soy compensa cuatro dramas, porque no hay tragedia sin aprendizaje o dolor sin amor pero no amor con dolor. Porque con los años entendí que no supiste hacerlo mejor y culpar no resuelve angustias.

Te echo de menos porque ¿quién no necesita sus pilares?, por adultos que seamos, por años que pasen de vez en cuando una nostalgia me atrapa la barriga y se acuerda de ti. Porque a pesar de mil cosas: no importan las opiniones, no importa lo que digan o crean los demás, sólo importa lo que uno sienta.

Te pido perdón, en letras mayúsculas: PERDÓN por no saberlo hacerlo mejor, por mis errores, por mi miedos y no hacer. Perdona por no saber estar contigo. Adulta para una infinidad de cosas, pequeña y dubitativa en nunca saber qué hacer contigo. Haría lo que fuera para que algo te protegiera y te hiciera reír tanto cada día que valga la pena vivir aunque no sea conmigo. No importa. DE CORAZÓN.

Te quiero y te querré toda mi vida.