Increíble y para siempre Pablo.

Ayer murió Pablo Ráez, un superhéroe con tan sólo 20 años y pocas cosas me parecen más injustas. Sigo a Pablo desde su primeras apariciones en Instagram, fue al médico para averiguar algún dolor de un chaval deportista y le diagnosticaron Leucenia. Una Cancer al que ha dado las gracias por traerle luz de lo verdaderamente importante, apartándole de lo superfiacial, lo vanal y lo poco importante. Lideró una campaña en aumento de donación de médula, sufrió días interminables de quimioterapia y dos transplantes pero siempre con una sonrisa, un magnífico mensaje y un brazo haciendo fuerza, su símbolo.Admiración absoluta para tan duro luchador.


Ayer me acosté con el corazón encogido, ¿que injusto puede ser todo esto? Pablo era uno de los capitanes de la vida, ¿porque se ha tenido que ir? No es justo.

Viernes vine del trabajo entre lágrimas de impotencia harta de desprecios de mis superiores. Dos personas que cobran más del triple y quíntuple que yo, hacen gala de su déspota actitud, egoísta y despreciable manera de tratar a los demás y encima sintiéndose víctimas de todo lo que tienen que aguantar, ¿perdona? Viernes sentía rabia, hoy siento pena.

Pablo eres una lección de vida, una súper persona, una súper alma y aunque no te he conocido te quiero y te admiro. Gracias.

Os dejo con alguno de sus post… increíble y para siempre Pablo.

Se el cambio que deseas ver en el mundo

Hoy voy a ponerme algo más intensa y quiero transcribiros unas palabras que me ha recordado alguien que quiero esta mañana cuando necesitaba un “toque”. Son pequeñas cosas que sabemos pero de vez en cuando no esta mal que nos las recuerden y desde mi pequeño rincón del mundo quiero transmitir.
Es una proposición o más específicamente son tres claves para ganar confianza en un mismo, en la vida y en los demás, son pequeños cambios que podemos hacer, que parecen lógicos pero muchas veces se nos olvidan. La confianza en la vida es básica para poder vivir en paz, tranquilidad, para ser feliz y hacer feliz a los que queremos. En definitiva para vivir.
Claves:
1- Si quieres un cambio, empieza en ti. Esto parece muy evidente pero después no lo llevamos a cabo. Tenemos un buen ejemplo en la educación: muchos son los padres que piden a sus hijos que sean ordenados, que no chillen, que no mientan, que no se peleen pero si luego esta criatura ve a los mayores peleándose, mintiendo, chillando o con todo desorganizado éste tendrá una contradicción interna, una confusión entre la información que ha recibido y lo que ven sus ojos. También ocurre con la marca personal, si uno quiere vender un valor como la autenticidad pero luego miente en su curriculum y en su vida, es difícil que el mensaje llegue y tenga el impacto deseado. Otro ejemplo es el jefe que quiere confiar en su equipo y que tengan iniciativa pero es incapaz de delegar y dejar de controlarles, entonces difícilmente va a conseguir que se cumpla su objetivo. O el más habitual, esperar que un amigo haga o diga algo cuando uno mismo no actúa conforme espera. Por lo contrario si unos padres, una persona, nosotros o incluso un jefe vive acorde a esa voluntad, a esa forma que quiere y cree profundamente de manera honesta, entonces conseguirá su objetivo.
Por tanto vive desde ti ese cambio para poder transformar ese cambio fuera de ti. Como decía Gandhi “Sé el cambio que deseas ver en el mundo”
2- Ocúpate más y preocúpate menos, es decir, pon el foco en actuar y reduce el tiempo de análisis. Cuando profundizamos demasiado alimentamos el miedo, el miedo paralizador de la vida, en cambio cuando actuamos entramos dentro del flujo de la vida, interactuamos con otras personas, con el día a día, con la realidad. Al teorizar creamos muchos planes, muchas ideas sobre el amor, los negocios, intenciones irreales y lo que sucede es que estamos quitando vida a la vida, estamos llenando el tiempo de pensamientos y creamos una realidad que no es, perdiéndonos lo que es, con esto la confianza se ve quebrada por unas expectativas y modelos de lo que debería ser las cosas y no realmente lo que son. La realidad no esta tan mal, seguramente todo lo contrario porque es lo que sucede, puedes asumir, disfrutar y/o aprender.
3- Dedica mas energía y más tiempo a ser que a demostrar, que a aparentar. Esto se ve mucho cuando se rompe una relación, uno le dice al otro que no le gusta algo del compañero, éste le promete que cambiará o que ya ha cambiado pero cabe preguntarse en estos casos la razón por la que se cambia. Cuando uno cambia para recuperar esa relación, éste va estar más centrado en el impacto que el cambio en si, esto no sirve de mucho y acabará notándose fuera porque los cambios que no nacen de una voluntad personal sino en la búsqueda de un objetivo como agradar o convencer, son insostenibles y acaban afectando directamente a la confianza y a las relaciones en su base más primigenia.
Frase típica y muy escuchada es la de “las palabras se las lleva el viento, los hechos se quedan para toda la vida” o “me gusta escuchar que me quieres pero prefiero notarlo”. No esta mal verbalizar los sentimientos, las esperanzas, más si son frases positivas a los que queremos pero esfuérzate en que se note más que en que se escuche.

(Rememorando mi antiguo blog https://stylistanormal.wordpress.com aprendizajes nuevos, sentimientos viejos.)

¿Te has pasado ya por el canal?

Con la venia Dios mío señor Presidente.

¿Qué prefieren un mundo con un cura ciego a la sociedad, un magistrado de corazón de hojalata o con un presidente que no sabe hacer la “o” con un canuto?
Había una vez en un hermoso territorio del centro del mundo, don Díaz se despertó en medio de un sendero, se frotó los ojos incrédulo, se tocó el cuerpo solo vestido con su toga de magistrado, unos pantalones de traje y su camiseta de la suerte imperio, estaba bien, pero ¿qué hacía ahí? Grito en busca de una respuesta, volvió a gritar con todas sus fuerzas pero nadie respondió. El instinto le pedía andar y eso hizo, sin saber si iba hacía delante o hacia atrás, empezó a dar pasos… al poco rato andando vio un hombre agachado, corrió hacia él: <¡oiga, oiga!>. El caballero se levantó de un golpe, se hecho hacía atrás asustado por el hombre de negro que se le acercaba histérico. <Disculpe ayúdeme no sé dónde estoy>, dijo el magistrado al hombre vestido con una larga sotana. <yo, yo, yo tampoco> dijo el cura titubeante. <he despertado aquí, sólo, con mi sotana y mi Biblia. No sé dónde estoy, ni porque> empezaron una conversación sobre sí mismos que acabó pronto, ninguno de los dos sabía que hacían ahí y dónde estaban, siguieron andando sendero arriba o abajo, no sabían aún…

Andaron en silencio una hora más hasta que vieron tirado en el suelo un hombre vestido con un traje caro, esa vestimenta era más cara que la toga y la sotana juntas, se acercaron con cierta extrañeza . <¿hola?><¿disculpe?> dijo bien alto el cura. No contestaba. <mira si está vivo> ordenó su señoría. El cura le puso mala cara a su horrible educación y al tono imperativo de la frase pero accedió, le tocó el hombro un par de veces y el hombre se giró perezoso, les vio y se levantó de un salto asustado: <¿quién sois?> Grito. <¿Y tú?> Dijo altivamente el juez. Con cierto cabreo el hombre del traje les respondió mientras se quitaba el polvo de su precioso traje < yo soy presidente de mi país por clamor popular pero me han castigado al país de nunca jamás porque no sé hablar inglés>, <¿cómo? ¿El país de qué?> dijo extrañado el magistrado. <¿usted no ve las noticias o qué? Yo como presidente cree el 3% de hectáreas en un sitio secreto de mi país, todo vallado para tirar a la gente… a la gente que… a la gentuza, vaya… Al principio lo llenamos con malos que ya estaba en la cárcel, pobres y refugiados pero estos han conseguido escapar y… ahora estamos nosotros aquí. Yo lo último que recuerdo es que me dijeron, “ahora tendrás tiempo para aprender inglés” y me dejaron aquí, ¡panda de revolucionarios!… ¿y vosotros qué hacéis aquí?>, < a mi me trata de usted, soy un magistrado de un gran tribunal>,<bueno y yo presidente de un país entero y MIRA dónde estoy>,<que más dará usted, si ni siquiera tiene estudios>, <su señoría al menos yo sé porque me han echado aquí, pero¿usted?>, <no será solo por eso, ese traje no se paga solo> la conversación empezó a subir de tono hasta llegar a la discusión, el magistrado estaba convencido que eso era un error sobre su persona, él en la vida solo hacía su trabajo y muy bien, la verdad, interpretaba la ley sin importar qué misero humano tenía delante. 

Todo eran gritos y gritos, sin escucharse el uno al otro, mientras el cura andaba de rodillas murmurando a su Dios. <¿se puede saber usted que hace?> Dijo Don Díaz al buen señor con sotana. El cura le miró con ojos llorosos <si somos misericordiosos y rezamos, él nos sacará de aquí> <¿quién?> preguntaron al unísono los dos señores con unas burlonas sonrisas…

Pues señores déjense de cuentos y ni siquiera hace falta que gasten energía eligiendo, todo ya lo tenemos…

Los monstruos no sólo se quedan en los muñecos
 
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¿La ignorancia es la felicidad? 

No me refiero a temas románticos me refiero a la actualidad, ¿La ignorancia es la felicidad? sino viéramos las noticias, sino estuviéramos al día de los sucesos, sino fuéramos conscientes de tantas peleas, tantas guerras, tantas diferencias ¿seriamos más tolerantes o por el contrario, la ignorancia, trae miedo? 

En el hipotético caso un una persona naciera en Barcelona, no se intoxicara con prejuicios, sin diferencias: ni de sexo, ni raza, ni pensamiento, sin tener que ser de ningún bando, sin noticias del exterior, sin influencias de dioses, sin obligaciones por costumbres, su vida es su día a día y la que va creado cada minuto que vive ¿sería homófogo? ¿Querría ser más que el del al lado? ¿Sería Racista? ¿Sería machista?…

¿Que esencia tiene el ser humano libre?

Pensamientos
¿Has visto ya el reto de enero en mi canal? 12meses12retos