Llaves de felicidad

La felicidad suena a utopía e incluso habrá alguno que se atreverá a reírse de la frase “Llaves de la felicidad” pero ¿quién no tiene ganas de sentirme pleno, en paz, con una sonrisa interior y la conciencia tranquila?
 
Ahí voy…
 
– Primero de todo, acepta tu realidad, no es más feliz el que más tiene, ni más infeliz el que menos posee. Tienes que ser feliz con lo bueno y con lo malo de tu vida. No nos da la felicidad tener eso o aquello, o conseguir una cosa u otra. Tienes que querer ser feliz y eso esta dentro de ti. No hay más feliz que el que quiere ser feliz y acepta su vida con lo bueno y lo malo. A todo el mundo le pasan millones de cosas en un día, algunas buenas, otras malas y regulares… abre los ojos, observa y consiente, si hay buenas también hay malas, si hay malas hay unas tantas buenas. Repetirte que eres un desgraciado sólo te hace más desgraciado y te vuelve ciego al resto de cosas buenas que te suceden.
– Tu eres un ser único y sólo tu te puedes dar la felicidad. Nos creemos libres pero no es así, vivimos en una sociedad que juzga, se dice que tenemos que llegar a ciertas metas (estudios, familia…) y de cierta manera pero no te equivoques, sólo tu puedes dejarte llevar o no por esa corriente, no seas tu propio juez, no te juzgues a ti mismo, no juzgues y nadie lo podrá hacer en ti. Libérate, acéptate.
– Nosotros mismos somos los responsables de las situaciones que vivimos, sólo nosotros. Hay que responsabilizarse de lo que tenemos. Por ejemplo, si tienes un trabajo que no te gusta eres tu quien tiene el poder de cambiarlo. Si te ves envuelto en una pelea, sólo tú puedes alejarte o actuar de otra manera. Si tienes alguien dañino al lado, sólo tú tienes el poder de alejarte de esta persona, hay millones de personas buenas y fantásticas, nadie es imprescindible.
Llora para desahogarte, luego responsabilízate y cambia lo que no quieres. No hay mayor inmaduro e infeliz que quien da la culpa a los demás de todo, “pobre víctima del mundo”. Ser adulto es comprometerte con y para tu bienestar.
– No hay más momento que el presente, el pasado ya no existe y el futuro es tan incierto que no merece consideración. Normalmente el pánico que tenemos al futuro, cuando ya ha pasado, vemos que no era para tanto. El pasado nos enseña y nos hace ser quién somos, es eso, sólo para aprender, si el pasado es doloroso, hay que perdonarlo y olvidarlo.
– Haz aquello que realmente te llene, recuerda esa actividad que te hace sentir dichoso, pleno y hazlo, sin excusas, repito la frase más repetida en este texto: sólo tú te puedes hacerte feliz. Las excusas, son eso excusas, frases que paralizan, “justifica tus litaciones y te quedaras con ellas”.
– Haz lo que puedas para los demás. Hay un egoísmo inteligente: haz bien y te vendrá bien, y hay un egoísmo estúpido: sólo buscar el bien para uno mismo. Hay gente tan egocéntrica que es incapaz de conocer a nadie, sólo ven su obligo, sus penas, sus intereses, su, su y és una pena, se pierden todo… la vida. Vive un egoísmo inteligente y no sólo con los que amas, sino con todo el mundo. Sé amable, sé agradecido, sonríe al camarero, ayuda a la gente… todo gesto que des, vas a recibir… la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
– Observa y céntrate en las cosas buenas de nuestras vidas, muchas de las cosas que vemos como tragedias, seguramente son el 10% de nuestra vida e impide ver el 90% que va bien. ¿Que algo sale mal? busquemos alternativas. ¿Que no te gusta tu trabajo? Céntrate en que te permite tener un sueldo, pagar facturas, comer y agárrate, disfruta del resto bueno de tu vida.
– Piensa menos, creemos que la vida se resuelve con los razonamientos mentales pero es mentira, la vida es mucho más que eso, hay miles de factores que se cruzan, que juegan, no podemos ni controlarlo todo, ni entenderlo todo y tampoco hace falta. Cuando das muchas vueltas a las cosas se magnifican, cogen un peso enorme y negruzco que no conviene, ni es cierto. El juego de la vida tiene infinitas salidas, hay una frase que me gusta muchos que dice: tienen que pasar infinitas cosas para que dos personas se conozcan, no hay que plantearse porque, sucede y hay que vivirlo, disfrutarlo, no pensarlo.
– Ten fe, se humilde. No podemos controlarlo todo. La perdida de un ser querido, la impotencia de no poder cambiar las cosas, el dolor físico… cuando todas las anteriores llaves son necedades porque nuestro dolor es muy profundo: la enfermedad de un ser querido, el desamor enorme….confía, lo que queda es la fe, la confianza, toda vivencia nos da un aprendizaje y una fuerza mayor… vivir una crisis es un caos pero ese caos es una fase del orden. Se humilde a todos nos pasan cosas.
 
Ya me despido hasta el próximo post, espero que estas palabras recopiladas de muchos sabios, personas llenas de amor, incluso personitas que ni ellos mismos creen lo que valen por dentro y enseñan a los demás, sabios del día a día, des de aquí gracias, deseo que este repertorio de consejos, os sirvan para alcanzar un poco el bienestar personal. A mi personalmente sí.
Sólo recordar que la llave que abre la puerta que yo necesito para mi felicidad, para sentirme plena y tranquila, es muy probable que tu necesites otra, lo que me hace feliz a mi no te tiene que hacer feliz a ti pero si hay cosillas que nos pueden ayudar a todos.

(Rememorando mi antiguo blog https://stylistanormal.wordpress.com)

Ser feliz es una decisión, estar triste es una actitud… 

Primero quiero decir que no digo que sea una realidad absoluta hay muchas derivadas en la vida pero si es mi opinión y siguienteme(¿me inventado esta palabra?) me expongo:
Creo de corazón que todos, todos, todos, absolutamente todos tenemos nuestros problemas, unos más u otros menos pero siempre pasan cosas, es parte de vivir pero lo diferente es como nos lo tomamos. Soy consciente que no es justo juzgar a nadie de como se toma la vida pero sí creo fervientemente que ser feliz es una decisión: quiero ser feliz. No digo que se pueda ser feliz si porque si y siempre pero si que uno mismo se puede hacer feliz, buscar esa paz, esa tranquilidad.

Hoy he tenido dos conversaciones tan distintas como el blanco y el negro, tan distintos pero de la misma clase: colores. En la primera me explicaban la magia de cómo ve la vida un bebote de 6 años con un cáncer terminal y en la segunda un joven apuesto con trabajo y familia deseaba acercarse a la muerte porque la chica que quería no le correspondía. Dos casos tan distintos como el agua y la tierra pero como en la playa todo es distinto y todo está junto: ¿la arena hace la playa o el agua?¿o los dos? pues yo opino que ambos. Admirablemente ese peque aportará una triste a la vez que bonita visión a la vida a sus cercanos, vivir el hoy como si fuera el último y este joven seguirá llorando o se secará las lágrimas para seguir adelante pero sea como sea será una decisión, estar triste sería lo fácil.

Por suerte o por desgracia en 33 años me he sentido fea, gorda, delgada, avergonzada, sola, decepcionada, asustada, agobiada, con el corazón roto, con el alma destrozada, con la vida desmontada, hundida, humillada… he llorado, he llorado tanto que no quedan lágrimas, luego recuerdo que vivo en España en un país que a parte de corruptos, es un país desarrollado, con oportunidades, opciones y derechos(más que menos), recuerdo que todo sucederá igual y yo elijo: si reír o fustigarse y estar triste… y empiezo a sonreír, en algún momento ya sale natural… yo elijo.


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