Reencontrar la Magia

Este fin de semana no escribí porque no me sentía con ganas porque ha pesar que es un blog personal pretendo aportar cosas, incluso enseñar mis aprendizajes o aprender explicándolos y por temas personales no me sentía con ganas de ello pero si me ha echo llegar con los días a unas conclusiones: ¿quién no tiene malos días, meses pochos e incluso temporadas bajas? Pues quién niegue esto, es que se sabe escuchar poco, ya que una estrella brilla más cuando más oscuridad tiene, es decir, no podemos subir a volar cuando nunca has estado abajo. Cierto es que muchos buscamos una estabilidad, una paz, una tranquilidad más o menos continua pero hay que ser sensato, los sentimientos fuertes están en los picos, un electrocardiograma lineal es un corazón muerto y nadie quiere eso, al menos nadie que quiera estar vivo y sentirse vivo.

Todos tenemos dolores de cabeza dentro de nuestras rutinas y quizás en la vida tenemos que pasar ciertas cosas, burocráticas y/o sentimentales horrorosas pero tenemos la mano y el poder para cambiar la aburrida rutina y recobrar la Magia del día a día a pesar de todo, estas son algunas ideas:

– Planifica tu ocio. Igual de importante es organizarte la semana para tener cierto orden y llegar a todo, como planearte el fin de semana. Busca ideas, sitios, donde comer cosas nuevas, visitar algo que te apetezca, cómprate palomitas para una peli y manta… el previo a veces es más o igual emocionante que la acción.

– Escucha en bucle una canción que te apasione, siéntela, cántala, imita al cantante, vuélvete loco.

– Escribe notas bonitas, divertidas y déjalas en sitios que la gente las pueda leer. Es un gesto mínimo que puede hacer más llano, más feliz el día a cualquiera y eso alimenta nuestro bien estar, te lo aseguro. Si no lo ves imagínalo, magia y si puedes mira su reacción, mejor, hay sonrisas que te hacen ganar vida.

– Haz una excursión por tu ciudad y saca fotos sin pensar mucho. Páginas como civitatis hacen rutas curiosas por tu ciudad pero no hace falta pagar nada si no quieres, piérdete por tu ciudad y déjate llevar…

– Acepta tus sentimientos. Que estás bien, pues genial, que estás jodido, pues no pasa nada, tienes todo el derecho a sentirte como te sientas pero párate a pensar: ¿qué puedo sacar de bueno de sentirme así? En el momento es complicado y encima estarás cansado de escuchar estas cosas pero es que es así, todos tenemos derecho a estar echos polvo y tenemos que aprovechar para aprender o al menos saber que esa situación no será para siempre, no tienes la exclusiva del “desgraciado”. Ponte la canción que te haga llorar, la peli que te haga sentir, siente fuerte, y rómpete por dentro que luego ya montaras las piezas.

– Ahora una mezcla entre dos ideas y que yo aconsejo fervientemente: hazte una lista de música que te encante, ponte una deportivas y vete andar por la ciudad con tú melodías a toda mecha, te aseguro que desconectas, vuelas…

– Apaga el móvil, la televisión, el ordenador, ponte cómod@ y haz una lista de todo lo que sueñas hacer: cosas asequibles como montar a caballo o los sueños y locuras que te apasionaría realizar. Que la lista sea gigante o al menos bien trabajada en tu mente y ya luego investiga cómo llevar a cabo esas cosas.

– Por último, muchos coach de la Salud mental y física aconsejan salir de zona de confort de vez en cuando. Tenemos que ser disciplinados y conscientes para llevar una vida sana corporalmente y sobretodo mentalmente pero de vez en cuando: habla con un desconocido, busca a alguien por internet que no ves hace años, sal sin pensar en el mañana(con cabeza pero sin reloj)…

Si pones en práctica alguna o tienes otras que me puedas ayudar escríbeme por Instagram @thesweetwords_l.a.

Hasta el próximo mágico día Sweet.

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Perdón pero que asco de mundo… a veces

Ayer escuché un discurso de un empresario-emprendedor-joven que le dijeron ser máster en la materia y decidió dar tres consejos al público y yo intensa que soy hasta para escuchar, me ha inspirado.

El primero fue más advertencia que otra cosa y lo aplaudo ya que es el temido <<ego>>. Hemos pasados de fichar en el psicológico para subir la mediocre autoestima a tenernos que graduar el ego por gilipollas, no sé si ha sido los cambios del mundo global pero a mí me da que el ser humano a veces somos muy tontos. El segundo consejo que da la razón a la tontez del humano es que destacó que hay que ser persona y ser humilde y saludar(tener en cuenta) del primero al último, incluso a la señora que limpia. Gracias a dios o a mi madre(mejor dicho) conservo algo de vergüenza y no grité lo que me pasaba por la mente o no me levanté tal Sole en siete vidas dando una señora colleja. Me cuesta entender que a la gente le tengan que enseñar ciertas cosas que tendrían que ser naturales, normales. La señora o señor de la limpieza caga, mea, respira IGUAL QUE TÚ, me parece patético que te tengan que recordar que los debes saludar, ¿debes? Q asco de mundo. Y para acabar recordó: creérselo sin tenerlo creído, frase que apunté en mi cabeza para una Foto de Instagram, me encantó pero luego argumentó que sólo escuchemos consejos de gente que haya pasado por lo mismo que tú, que el resto de argumentos los desechemos. Empezando que no hay dos personas iguales, las situaciones pueden ser parecidas pero nunca las mismas y que los escenarios cambian a cada momento y ya no digamos de la variedad de variables(de sitios y familias) en las que nacemos… pues he decidido coger el último consejo junto al primero: procuremos amarnos, cuidarnos a nosotros mismo, confiar en nuestra persona teniendo el ego a raya porque a pesar que digo, porque lo creo, que el ser humano es idiota también creo fervientemente que somos diamantes en bruto y tenemos mucho y bueno dentro.

Por último dar las gracias a Jacin de Flamingo porqué a inspirado este post y a pesar que parece un crítico post, me gusta saber que el ser humano aprende, yo la incluida.

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Elea

Os dejo en lo que he andado liada estos últimos días, en agosto tengo la fortuna de viajar con mi madre para su 60 cumpleaños y he hecho una guía personalizada, muy divertido y muy chuli.

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Pareces feliz

El otro día una compañera de trabajo me dijo: – a pesar de todo, tú siempre estás feliz-. Eran las ocho de la mañana y me pareció algo más infinitamente magnífico que un elogio, fue muy agradable, fue un “lo he conseguido”.

Obviamente no siempre estoy feliz pero si procuro estarlo y no fingirlo sino serlo de verdad, me explico:

Tengo 34 años y sin querer dar pena alguna(todo lo contrario) he tenido experiencias varias, algunas que no conseguían sacarme la sonrisa ni con la mejor de las intenciones, me he visto llorar sin saber parar las lágrimas, me he sentido rota por dentro de tal forma que el dolor lo sentía físico, me ha faltado el aire, me han faltado las ganas pero a la mínima que he encontrado las fuerzas siempre mi propósito a sido sonreír, luego reír y volver a disfrutar. Pasara lo que pasara siempre he encontrado el momento de paz, el momento de sonreír por algo. Y si queréis un truco: los niños saben mucho de eso, de los instantes de felicidad, de los segundo de absoluto placer básico pero total. Busca tu niño interior y sácalo. Ya dicen que hace falta ser muy adulto para atreverse a ser niño de nuevo. Y yo creo fervientemente en ello.

No es fácil, es quererlo, ¿crees que no tengo secretos que sólo yo sabré nunca? Los tengo, ¿crees que no hay oscuridad, fantasmas y temores en mi? Los hay, ¿crees que no hay “te quieros” guardados en cajones bajo llave? Si hay pero elijo ser feliz a pesar de todo, no quiero parecerlo, quiero serlo aunque sean pequeños momentitos al día. Ser feliz.

Elea

Feliz

Bridget Jones de 30

A quien no le ha pasado ¿mirar al de al lado y verlo perfecto, guapo, listo y tú con los brazos cruzados tapando el manchurron de café del primer sorbo cafeinoso de la mañana? Y rabias, te sientes cutre, pues ese es el el/la bridget Jones que llevas dentro. Todos tenemos un@.

Esta semana se han cumplido 17 años que se estrenó la película “el diario de bridget Jones”, para muchos una película chorra pero para muchos otros y sobretodo muchas otras, fue un alivio cómico, un consuelo al fin y al cabo de nuestro día a día.

Yo vi la película con apenas 17 años y me reía de esas típica soltera(no me gusta el término solterona) inglesa( a pesar que la actriz es americana) en sus patosas y mal suertudas situaciones diarias y ya entonces me sentía reflejada, imaginaros con los años: con encuentros en el peor momento, citas desastre y vivencia varias que dan para escribir un libro. La película salió de un bestseller de Helen fielding, que intentaba normalizar y desdramatizar a la nueva chica del siglo XXI y tirando de humor acaba haciendo divertidas ridículas situaciones que nos pasan a tod@s y deseamos rebobinar, borrar o morir… hay que reírse…

Yo me visto haciéndome la coqueta intentando seducir a un chico con un chupachup en la boca que yo creía sexy pero con previo manchurron de caramelo ultra rojo en todos los dientes, así más de una hora, él callado y asustado; en otras muchas ocasiones los nervios me han traicionado y he tartamudeado cuál lerda, lo he tirado todo, lo mucho o poco que llevaba en las manos, yo y mis manos de mantequilla… e incluso me visto con reacciones de no reconocerme porque el que tengo delante me gusta, me impone o ambas cosas, tipo: decir cosas que no pienso, reír como una pánfila y hasta chulear, cosa que ni soy, ni me gusta en nadie. En una ocasión cocine con tantas ganas que se me quemó todo y en otra bebí un par de cervezas sin casi comer de los nervios mientras me preparaba que tuve que anular la cita, que mareillo y vomitona más ridícula. Recuerdo otra que llevé a mi cita al teatro, me habían regalado dos entradas y yo toda chula, quería fardar pero resultó un espectáculo experimental el cuál fui incapaz de entender pero de los nervios me dio la risa nerviosa que hizo que nos sacarán del teatro: a mi, a mi risa escandalosa, a él y a su vergüenza.

Estas anécdotas son nuestra bridget que llevamos dentro y yo doy gracias( después del tierra trágame y del tiempo) por las risas al recordarlo, por aprender a reírse de uno mismo e incluso de aplicarse para futuras ocasiones. Yo me propongo respirar despacio para atemperarme en ocasiones así… algún día me saldrá.

¿Qué bridgeadas te han pasado a ti?

Hoy en día podríamos actualizar la peli con una Bridget queriéndose bajar de la vida porqué el chico que le gusta la deja en visto, esforzarse por no escribirle, prometiendo que no lo hará y cayendo a ello, equivocándose de grupo de waxap, ¿a quién no le ha pasado? Se te pasa la vida por delante… o llamando “puta” a su jefa cuando le quería llamar “pura”…

Las modernezes nos traen nuevas bridgeadas… ¿cuál es la tuya más sonada.?

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Para toda la vida…

Hay consejos que no importa en la edad que los escuches, ni el momento y nunca está de más recordarlos de vez en cuando. He recopilado unos cuantos que a mi me ayudan, me gustan y me servirán para toda la vida:

Vete lejos del que no te quiere.

Contesta siempre, tú no eres nadie para despreciar a nadie y el silencio es un despreció.

No des más explicaciones de lo normal, podrían parecer excusas.

Por más dinero que tengas en vida, al momento de morir no te llevarás nada, así que no cambies momentos importantes en tu vida por dinero.

Vive tu vida para disfrutar, no para impresionar.

No te hagas menos, todos los seres humanos estamos hecho de lo mismo, no eres más ni menos que nadie.

Nunca le prestes más atención a tu móvil que a una persona.

Cuando te pidan guardar un secreto, hazlo.

Tener el poder de hacer algo,no significa que debas hacerlo.

No le mientas jamás a tu doctor.

Cada quien acepta el amor que cree merecer.

Nunca comas enfrente de alguien sin ofrecer.

Por más años que pasen, nunca es tarde para pedir una disculpas.

Usa condón.

Aunque tengas la fortuna de tener muchas cosas, no las presumas.

Admite cuando te equivocas y si es necesario corrige tu error.

Si vas a hacer un favor, hazlo por completo.

Mira a los ojos cuando hables con alguien.

Da las gracias a todas esas personas que facilitan tú vida a diario. (basurero, taxista, etc.)

Perdónate a ti mismo por esos errores que cometiste en el pasado y aprende de ellos.

No tiene nada de malo ir al cine solo o de excursión o lo que sea, esta bien.

Si no entiendes algo, pregunta con humildad.

No tiene nada de malo querer dar un giro de 180° a tu vida en cualquier momento. O de 360º.

Viaja.

No porque hayas tenido un mal día te puedes desquitar con las personas que te rodean.

El perro, gato, hurón o hámster que vive en tu casa no se le dice “mascota”, se le dice: familia.

El dinero sólo obtiene valor si lo compartes o lo inviertes en una buena causa.

No hay mayor poder de atracción hacia otra persona que cuando eres tú mismo.

No permitas que tu felicidad dependa de nadie.

No trabajes en caerle bien a las personas, trabaja en caerte bien a ti mismo.

¿Tienes más? Enviamelos al Email: thesweetwordss@gmail.com o Instagram @thesweetwords_l.a y haremos una segunda parte.

SWEETCENICIENTA MODERN@

Cenicienta: “Ceni” para todos o “Ce” para sus amigas, 37 años, soltera, colgó al príncipe por controlador y fetichista de zapatos. Llegó a Barcelona hacía tres años para alejarse de la loca de su madrastra y las Instagramers hermanastras cansinas. Trabaja como… administrativa en una escuela de audiovisuales, esperando su oportunidad.

Bella (durmiente): rubia antes que nada, 32 años, soltera, se aburrió de su príncipe hacía años, enamoradiza, ahora juega más con princesas. Estudia enfermería y vive con su padre.

La Bella: Le llaman “B”, 35 años, funcionaria, dos renacuajos gemelos y un marido muy ocupado.

Blancanieves: 34 años, trabajadora social, vive con su pareja estable desde que dejó a los enanitos. Tiene un hijo de su anterior relación.

Caperucita: 29 años, se le acaba el tiempo… para todo. Inconformista, luchadora, trabaja de lo que encuentra, adora el rojo. No tiene hijos y novio… a veces.

Ceni ya llegaba tarde, hacía días que intentaba juntar a las chicas y a lo que lo consigue llega tarde, a su propia casa.

En la puerta ya estaba Blanca, Cape y Bella con la capucha puesta:

-¡¡vamos gorda que se me riza la melena!!- le saluda Bella, sin poder bajar aún de revoluciones Ce abre la puerta o lo intenta porque las llaves no responden, “mierda estas no son”

– ¡¡Jodeeeer, me dejado las llaves en la oficina y hoy la loca no esta!!

– Tú madre…- dice Cape

– No pasa nada Ce, vamos a cenar por ahí y luego te viene a mi casa- les calmo dulcemente Blanca

Después de cagarse en la madre que la parió, Ceni no tuvo más remedio que ceder y pensar en algún sitio cerca. Enviaron un waxap a B y entraron en el Bar más glamuroso que encontraron por el Barrio, regentado por chinos. Era noche de chicas, a parte de cerveza y ellas mismas, no necesitaban mucho más. “B” fue la que llegó más tarde pero era la que andaba más agobiada así que no se lo tenían en cuenta, llevaba casada con bestia, “best” para los amigos, desde hacía 5 años. “Best” trabajaba en marketing, un trabajo que nadie entendía exactamente, creo que ni él mismo pero le permitía pagar la casa, facturas y bastantes caprichos, a cambio solo estaba la mitad de cada mes en casa, la otra mitad vendía por el mundo. Se casaron al saber que ella estaba en cinta y por suerte o por desgracia, vinieron dos, uno precioso, el otro magnífico, el uno nervioso, el otro terrible. Procuraba ser buena madre, perfecta esposa, mejor trabajadora y perfecta mujer aunque tenía la sensación que nunca hacía nada del todo bien. Era la que más necesitaba desahogarse pero estaba tan harta de escucharse lamentar que no tenía ni ganas de hablar, tras saludar se quedó embobada escuchando a la exagerada pero siempre divertida Ceni. Ce estaba quejosa y eso la hacía incluso más graciosa, estaba superada por los últimos acontecimientos de su vida y en vez de llorar le daba por bromear, supongo que era su método de superación. Hacía dos semanas que su madrastra había aparecido por sorpresa en su apartamento de 30m2 gritando como una histérica, eso no era extraño, despotricando de sus hermanas instagramers, harta de no poder ser libre en su propia casa así que decidió conquistar la mini vivienda de su hijastra mayor. Ceni por no querer ser mala persona, no la pudo echar y con la nueva aparición desapareció su poca vida, sobre todo la sexual y eso que estaba más cuerda y más buena que nunca porque por no ir a casa se pasaba sus horas libres leyendo en parques y en el gimnasio. Ce estaba liada hacía ya más de un año con uno de los profesores de su academia, el cual estaba casado y ni siquiera ella sabía que narices le veia su mujer y mucho menos ella, sí, estaba el morbo, la atracción de lo prohibido pero era gilipollas, no valoraba ni a su mujer, ni a ella, estaba claro pero lo permitía, ella tenia igual o más culpa que él pero habiéndose quedado sin nidito de amor, don profesor no daba muchas señales, las justas para que ella no le olvidara y aunque Ce lo sabía, caía como una tonta, seguramente él pensaría que la tenia comiendo de su mano por eso no luchaba por ella, la vida le habia enseñado que muchos hombres solo valoran las cosas cuando ya lo han perdido o estaban con otro; penoso, asqueroso y patético, y aunque ella sabía todo lo negro que cubría su escondida relación no sabía, no podía desaparecer. Ce también tenía algún que otro tonteo con un chico de Tinder, el primero que en la primera cita no la quiso llevar a la cama o al menos lo disimuló más que los demás pero no era el profesor y si cedía a otra cita implicaba dar más explicaciones de las que la apetecía dar. Este chico si tenía pinta de apreciar lo que tenia y a ella no le removía tanto, ¿porque? Ce realmente estaba hecha un lío, en el fondo sabia que la vida le había traído a satanás(su madrastra) en señal que dejará al profesor pero ella se resistía y el mundo Tinder tampoco le había ayudado, le repugnaban todos esos babosos que solo quería un polvo, que acababan ellos egoístamente desahogados y ella con la culpabilidad y sin orgasmos pero a la contra si no notaba nada también era un “que me estás contando, no te gusto o ¿estás muerto?”, así que sin saber lo que quiere, le da los buenos días cada día al único chico Tinder normal que se había encontrado, incluso se había acostumbrado a saludarlo cada mañana por waxap el último mes, mientras se aclaraba. A veces se sentía poderosa de reinar su vida a veces se sentía una desgraciada. Bella se reía por los aspavientos de Ceni mientras contaba sus cosas, a ella le parecía todo de lo más exagerado, la rubia Bella era de plantearse poca cosas ahora mismo y simplemente intentaba vivir el momento. La gente le solía preguntar por su trabajo que no tenía, su marido que no tenía y sus hijos que no tenía intención de tener y le resultaba divertido o poco importante, tenía otras cosas de las que preocuparse hasta hacía poco. Llevaba las últimas semanas discutiendo constantemente con su padre, él se sentía en el derecho de exigir porque vivía bajo su techo y con sus cuentas, Bella sabía que tenía razón pero hasta ahora nunca había sido un problema y ahora le venía grande pensar en todo aquello, no le apetecía hablar. Cuando dejó a príncipe se sintió pérdida, se habían vuelto muy dependientes el uno del otro y al intentar buscarse a sí misma se perdió, estuvo muchos meses entre depresión, ansiedad y crisis existenciales, demasiados años siendo la hija perfecta, la novia perfecta, la princesa que todo el mundo esperaba pero se borro a ella misma y así reaccionó sin darse cuenta borrándose a ella misma, casi muriéndose, acabó poniéndose en manos de profesionales y cuando empezó a ver la luz, la vida le comenzó a presionar de nuevo, <quién eres, qué haces, qué quieres>, preguntas que iba respondiéndose a su ritmo que no era el de los demás y no todo el mundo lo respetaba, encima le faltaba una semana para que le viniera la regla lo sabía, lo sentía y le pesaba; le dolía la tripa desde hacía días se sentía hinchada y hoy el cuerpo le pesaba como si llevara cargando un elefante. No tenia muchas ganas de hablar pero si de estar con ellas. Cape por lo contrario vivía intensamente la historia de Cenicienta, se sentía aludida, empatizaba un montón con ella. Cape era una una loca divertida apasionada por la vida, feminista donde las haya y risueña en sus buenos y eran muchos los buenos momentos pero cuando le entraba el bajón tendía a tener una conducta temeraria, obsesiva y autodestructiva. Pasaba poco pero cuando se angustiaba, deseaba morir. Esa noche se sentía bien, muy bien de hecho, hacía ya un par de meses que trabajaba como responsable de sección de una tienda deportiva, le gustaba saber el horario fijo que iba a tener y el sueldo que iba a cobrar, no necesitaba mucho más que su tiempo ordenado y su tiempo desordenado para ella. Le pesaba la losa de la familia, su abuela le había pagado unos estudios de calidad como abogada pero detestaba ese trabajo y con la excusa de la crisis había capeado la presión. Ahora la abuela ya estaba demasiado mayor para presionar, ya lo hacía su propia culpabilidad por ella pero en la tranquilidad de su casa ella era feliz, dentro del quiero y tengo, iba consiguiendo una balanza equilibrada que le hacía sentirse bien y eso valía mucho. Amorosamente tenía poco que contar, tan pronto se enamoraba, tan pronto se cansaba o si seguía enchochada, la dejaban, esa era su história pero le gustaba el amor, más que el sexo aunque ahora le resultaba más fácil encontrar sexo que amor y dependiendo de la semanas entraba al juego o no. Blanca a diferencia del resto de amigas podía presumir de una vida estable, la que todas envidiaban pero era poco pretenciosa o mejor dicho era poco presumida, se dejaba el alma en los demás y muchas veces eso hacía que muchos se aprovecharan de ella, Blanca era consciente de ello y le daba rabia ver cómo el mundo donde estaba criando a su pequeño era tan horrible pero tenía la esperanza de enseñarle otras cosas y que él y otro futuros hombres/mujeres como él hicieran un mundo algo mejor, al fin y al cabo ella no sabía ser de otra manera y para postre se negaba a renunciar a su manera de ver la vida, podría ser algo floja para algunos pero realmente era hermosa, tierna y feliz.

continuará…

Cosas de la vida moderna… un día cualquiera

Suena ese maldito sonido del infierno, el despertador, me pesa el frío, no me puedo levantar y eso que vivo en Barcelona, en otras zonas no sé cómo lo harán… Me siguen tres gatos, quieren croquetas y yo un café pero todo lo tendré que hacer yo, incluido el de mi chico que he dejado roncando o respirando fuertemente…

Ducha, me visto, media rotas ¡joder, son nuevas y de las caras, no del PRIMARK que casi duran más! Mmmm recursos… pantalones encima, así no pasaré frío seguro.

Me voy al trabajo, tengo seis audios pendientes, ¿cuándo ha pasado esto?, los escucho, los contesto, toooodo el mundo me mira, ¿porqué?, ¿porqué? Hay gente que va con unos artilugios casi voladores en vez de andar, otros que llevan música a todo volumen y lo más fuerte, ancianos paseando a las siete de la mañana¿dónde irán?, ¿Y me miran a mí por hablar por un teléfono? No lo entiendo.

Horas laborables las voy a omitir, tendría un post entero para hacer alucinar al personal.

Hora de comer: me voy a un sitio de comida rápida, me siento culpable pero me chiflan los macflurris, ¿llevarán droga? Pues encima de cargar con mi culpabilidad de gorda, tengo que defenderme ante el currante loco que mira mal, de forma amenazante por coger UN ketchup de más gratis.

Me tengo que ir hacer la foto del dni, suerte que llevo milagros en el neceser, llego al sitio, “uix no así” me suelta el retratador(o como se llame) “flequillo fuera y ojos bien abiertos y esa cara de misterio fuera, mira hacia delante, un poco a la derecha y un centímetro abajo”, ¿cómo? Un año de instagram de selfies sexis para salir como un búho desplumado en el carnet de identidad.

Me voy para casa ya, hoy toca hacer bici y yoga, el otro día me dijeron que estoy mejor que nunca, ¡joder que presión! La verdad es que somos del género quejica y poner a de acuerdo a todo el mundo, imposible y es más, para que:

Al fin me voy a dormir, pongo el despertador el cual me recuerda que en seis horas y treinta minutos sonará ¿quién mierdas pidió que nos informaran de cosas así? Pienso que ciertas ignorancias son sanas. Ya no duermo 8 horas, una arruga más. Me acuesto, ¡que gustito! Oooix, el gato me pisa, nos acomodamos repasando un poco mi Instagram, me río con @acidaslimonadas y de la flojera se me cae el móvil en la cara… puj… mañana será otro día… ¿qué tal tu día cualquiera?

Más de mi: Instagram @thesweetwords_l.a

Vida

Vida, creo que es mi palabra favorita, en biología se refiere a la capacidad de nacer, crecer, metabólicas, esconder a estímulos, reproducirse y morir. Científicamente se amplía además a la capacidad de administrar recursos, adaptarse y aprender.

Para mi es algo más personal, me gusta la sonoridad de la palabra, cómo suena cuando se la dices a alguien para demostrar cariño, me gusta la palabra vida como futuro, esperanzas y sobretodo adoro el significado que tiene para mi, nada parecido a lo que nos dice la ciencia: vida = vibrar.

Los días pasan y suceden mil cosas pero para mi la vida es lo que nos hacen sentir esas cosas. A mi sentir, VIDA es esa vibración que te hace sentir vivo: las mariposas del estomago cuando le ves, las carcajadas con alguien, los instantes antes de abrir un regalo, el arropamiento que sientes cuando te abraza tu abuelo, ese dolor de tripa cuando vas a tener esa cita, cuando te das la vuelta y ves a la persona de la que te has despedido mirándote y sonriendo, como también la carcajada de un niño es una mágica sensación, incluso vida son esas lagrimas que caen sin cesar cuando te han roto el corazón, cuando escuchas esa canción, el vacío(para mi dolor, también vida) que trae un recuerdo de alguien que nos falta, una mirada desgarradora…los detalles son importantes, así fijas los recuerdos, hacen vida y muchas de estas cosas suceden en navidad y por ello para mí es la época más maravillosa del año…

Aprovecho para informaros del nuevo reto que empieza una gran amiga @byncs(en Instagram) para transportar a Instagram la magia de la navidad, 15 días de fotos navideñas que nos hagan amar é incluso reconciliar con esta época. Empieza el día 22 de diciembre con el #retoOhfu. Nos vemos en Instagram @thesweetwords_l.a

Yo soy Balú

Hoy es sábado 2 de diciembre, mi humana se ha levantado cuando ya había claridad en mi casa, me ha despertado con sus frías manos a lo que yo le dicho: miiiiiiaauuuu, he visto que se movía y me he ido con ella a la estancia esa donde caen cosas de comer, me he echo un poco el dramático hasta que mi blandita humana nos ha dado una cosa rosa jugosa, jamón dice que se llama, a mi me da igual mientras me alimente, me da rabia porque tengo que compartir con mis súbditas gatunas: Boo(gata naranja) y Gina(gata gris tigrado) pero yo me llevo más porque sé llorar mejor.

Luego he escuchado un ruido en la habitación de agua, mi preciosa cola gris plomo le ha dado a la puerta y me he quedado a oscuras, he esperado sentado un rato hasta que he visto que no mejoraba la situación, al final he decidido rascar la puerta hasta que mi humana me ha venido a buscar, me ha cogido en brazos, lo hace mucho es un poco pesada pero me dejo porque me alimenta, ha hablado con voz aguda y extraña, ha estampado su boca en mi cabeza y forzando un poco, me ha liberado, empiezo a tener hambre.

He llamado a Boo maaaaauuuu, raaaamauuuu, miiiiiiiauuuu, ramiiiiiiauuu a lo que me ha contestado la humana: –queeee- pero la gata naranja no viene, no se donde se ha metido, ha venido corriendo con sus mini patas grises Gina, así me gusta y juntos nos hemos ido a comer las croquetas. ¡Qué rico!me voy a mi palo, ¡anda pelotas para jugar! y me asusta la humana con un grito agudo: –Balúúúúúúú deja eso que te electrocutas– no entiendo a esta tía, me voy.

Al irme veo a mi Boo arriba de todo de mi palo, quiero ese sitio y la humana me asusta otra vez: –Balú deja a la pequeña Boo- huyo a toda velocidad o me coje otra vez. ¿Y eso qué es?, ¿se come? Y escucho: –Balú deja mi librooooo-, Aix que viene a por mi esta humana. Corro, corro, ¿y si subo allí arriba? –Balú, ¿no tienes una idea buena?-

Me baja. Luego me he acordado del juguete ese que cuando lo tiro mi humana me persigue diciendo: –“Balú deja el pobre papá Noel”- no se qué quiere decir pero al escupir un trozo duro del juguete me aburro y me he ido al sitio donde veo la calle, he visto gatos que vuelan, más humanos, otros gatos atados con cuerdas y dicen algo como guau guau. Muerdo la barra que tengo delante, está fría, qué rico, entro en casa otra vez, doy vueltas, arriba, abajo, arriba abajo, ¿qué puedo hacer? ¿Gina jugamos? ¡Toma patazooo!, aixx que me pilla y de nuevo: -Balú cuidadoooo- que pesada esta humana, ¡pum! algo se ha caído, ha sido la Gina seguro, me aburro miiiauuuuuu, ramiiiiaaaaaa, miiiaaaaaa, ni la humana me contesta, ¿qué puedo hacer? estoy súper cansado, así que busco un sitio calentito que huela a mis humanos, los ojos se me cierran…

BALÚ Instagram @boo.balu.gp

Balú

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