Estoy hasta el coño

El día 8 “discutí” con un amigo porque según su opinión soy demasiado feminista, fue gracioso que me dijeran eso el día internacional de la mujer trabajadora pero no quise entrar mucho, soy de poco justificarme, aprendo, tolero, rectifico, protesto, protejo y me disculpo cuando toca pero no suelo dar muchas explicaciones; al día siguiente en una cena de amigas, todas mujeres, debatimos fervientemente sobre el 8M, habían acusaciones de postureo en el movimiento del día anterior. Sin poderlo evitar, me escandalice ¿demasiado?, ¿postureo? Son palabras que para mi no pueden ir juntas: demasiado y feminismo, postureo y reivindicación.

Desde el primer día que mi padre me levantó la mano soy feminista y no lo digo por dar pena, ni para poner ímpetu al tema, lo digo y soy feminista por defensa del ser humano y sobretodo a la mujer, contra la infravaloración, el aprovechamiento, contra la degradación, contra el miedo y creo totalmente en el valor que tenemos cada uno de nosotros.

No creo que mi padre me levantara la mano por ser niña sino por impotencia, incapacidad y sobretodo educación, mala educación porque si en algo coincidimos, mi amigo, mi amiga, mi padre y yo es que todo viene de la base, de la educación, de desde que somos chiquitos. Según mi humilde saber entender tenemos una educación y una sociedad de mierda, me explico: una persona nace y como ser humano tendría que tener los mismos derecho y los mismos deberes, según me educó mi mama pero eso no es así, dependiendo de donde nazcas, país, sitio e incluso barrio tendrás unas oportunidades u otras, pues si eso ya es penoso en si, me cuesta entender cómo añadimos más injusticias y permitimos diferencia entre sexos, modos, religiones o razas. Me cuesta comprender porque tengo que demostrar constantemente que valgo por ser mujer y joven, porque tienen que opinar todo el el mundo sobre mi peso, mi vida, mi vestido; me cuesta aceptar que alguien no proteja a los demás, incluso sea capaz de agredir, no lo entiendo. No concibo todo los que no nos lleve a la igualdad, precisamente al feminismo. Lucharía por la igualdad en todo como seres humanos que somos, lucharía por la tolerancia y la aceptación entre razas, gustos sexuales e incluso entre creencia, si hay respeto y paz, todo entra, pues por ello soy y seré feminista.

Soy de la opinión que si cuando un niño nace le das unos valores sanos que comprendan la igualdad, la tolerancia, el respeto como algo natural, si un pequeño sea niño o niña cree distinto a tanta mierda, podríamos cambiar el mundo.

Soy mujer y adoro ser mujer, me gusto, adoro mi mente por todas sus infinitas capacidades, me siento sexy y me gusta sentirme así: lista y sexy, me hace sentirme orgullosa de mi y hace que quiera crecer más como persona, tanto en saber, aprender como en gustarme. Pues a pesar que muchos no lo entiendan, muchas veces este mundo resulta un agobio: te levantas por la mañana y yo como Ele(yo) pienso “que me pongo”, me gusta verme bien, pues muchos opinan que es para los demás y supongo que por ello se ven con el derecho de mirar, remirar y hasta opinar, ellos y ellas y yo como Ele(yo) intento que me de igual lo que opinen pero como un niño si le dices una vez tonto le da igual pero cuando se lo llamas cien veces el pequeño acaba sintiéndose ya no tonto sino retrasado, pues yo igual, al final te corta, te incomoda. Y dirás: pues no te vistas para que te miren, ponte un chándal: 1- no me visto para que me miren 2-¿porque no puedo ir como yo me gusto a mi misma y que me dejen en paz? No lo entiendo. No comprendo porque yo no puedo tener libertad en general o más concretamente sexual sin que me juzguen. El hombre sigue siendo un campeón por follarse a cien y a una mujer la tachan de santa o puta a la mínima, me parece asqueroso. Y añado el tema de posesión, me ahoga pensar que nadie sea de nadie, es como retrotraerme al esclavismo, me parece horroroso o la excusa del alcohol para sentirse con derecho de abusar, es realmente de enfermos mentales en el peor de los modos que lo quieras entender, yo veo a alguien falto de capacidades y ni se me ocurre otra cosa que ayudarlo o mejor dicho, llamar a alguien que le pueda ayudar, hasta aplaudiría si cualquiera huyera por no saber que hacer pero atracar, agredir o violar, repito, es de enfermo mental. Sigo, que me lío…

Luego llego al trabajo y pásate la jornada demostrando, ¡que hartura de sociedad!. La cantidad de desprecios que conlleva mi puesto, ser mujer y joven es proporcional al aire que respiras en un dia, ¿porque? Pues no lo sé pero así es. Ocupo el puesto que estoy porque quiero, he estudiado otras cosas, de hecho varias pero lo que hago me gusta y solo porque me tienes delante(seas quien seas) me tienes que respetar pero eso tristemente no es así y aquí entran machismos, clasismos y varios -ismos que personalmente me parecen ridículos. Y doy gracias que todo esto aminorado con los años por varias cosas pero sobretodo por experiencia, como dicen ‘es un grado’ o mejor dicho, el diablo sabe más por viejo que por diablo. Yo ya llevo diez años en mi puesto, soy menos joven, menos ingenua y sobretodo me va importando menos ciertas actitudes pero no deja de cabrearme todo el esfuerzo que conllevan un mínimo respeto.

Por último en casa, mi mente está creada para organizar y saber todo lo que hay que hacer, cuidar y proteger ¿la tuya no? Creo que si, es cuestión de responsabilidad, no de géneros pero es más cómodo que lo hagan ellas, ¿no? PENOSO.

Pues repito por todo esto soy feminista, luchadora, tolerante y amorosa porque si quisiéramos más, valoramos más, respetaramos más y juzgamos menos todos seríamos más felices.

Ele

Puro asco

Quería poner de título: puto asco qué es lo primero que me sale cuando pienso en lo que os voy a contar pero quizás es más literario decir: puro asco, en definitiva: asqueroso.

Yo, Elea Martínez trabajo como agente judicial en un juzgado de Barcelona y entre otras muchas tareas tengo que atender a los ciudadanos y estar en la sala de vistas, en los juicios. Hoy, 11 de enero de 2018 me ha pasado algo que ha pasado totalmente desapercibido pero yo he sentido PURO ASCO y no es la primera vez.

Esta mañana han venido a informarse dos hombres al mostrador del juzgado donde yo trabajo, les he indicado donde tenían que ir, uno de ellos ya ha hecho alguna broma: “¿allí me van a dar la cesta que me ha tocado?, cosa que no crítico, soy la primera bromista pero ha añadido: ¿y tú guapa estarás allí? A lo que había respondido con una sonrisa, me he puesto seria de golpe y me he hecho la sorda. Ya en la sala, he recogido los carnets, parte de mi labor, el hombre ha continuado con alguna broma que yo no he querido escuchar. No paraba de perseguirme con la mirada pero yo como si nada. Más adelante le he tenido que devolver el dni porqué habían renunciado a su testifical e indicarle que se podía ir, no lo ha escuchado bien y me ha pedido que se lo repitiera, se ha acercado demasiado a mi gusto, me he alejado, se ha acercado mientras yo hablaba, me he alejado de nuevo mientras decía: pero ¿te puedo hacer una pregunta guapa? A lo que yo he respondido afirmativamente pero con prisa: tengo que entrar en sala. “Bueno pues entra te espero aquí y así te vuelvo a ver” a lo que le vuelto a responder, esta vez: no, no, ¿qué pregunta tiene?. “En el papel pone que si vengo de testigo me pueden pagar” acercándose de nuevo a lo que yo le he respondido que subiera al juzgado a que le hicieran una comparecencia pero yo no podía hacer nada más. A lo que me ha respondido: ¿seguro?(con una media sonrisa), espero que estés tú arriba. He cerrado la puerta tras mi espalda con un escalofrío.

Quizás pensáis que soy una exagerada o que no es para tanto pero este tipo de situaciones se repiten más de lo que tendría que ser: a mi gusto, nunca. Yo no digo que sean sólo los hombres, ni todos los hombres, yo solo hablo como persona individual: he sentido asco, como me miraba, como se acercaba, ¿porque?, ¿porque soy joven?, ¿de su gusto? Ni lo sé, ni me importa pero me ha dado mucho asco, ni yo, ni nadie merece algo así, es ACOSO, vaya vestid@ como quiera, diga lo que quiera y como quiera. Ser amable no es coqueteo, ser agradable no es ligar, ser educada ni siquiera es interés, es educación. Ni la ropa, ni mis gestos dan derecho a nada. Alguien puede que se atreva a decir: y ¿porqué no le has contestado? O te pones borde y ya está pero es que no me da la gana, así de claro. Porque yo tengo que perder mi buen humor y mis buenos hábitos por alguien así, simplemente no tendría que suceder. Decirme lo que queráis pero yo cuando contesto mal o me enfado, me quedo echa polvo y no creo que nada así merezca tal pérdida de energía.

¡Qué asco!