Reencontrar la Magia

Este fin de semana no escribí porque no me sentía con ganas porque ha pesar que es un blog personal pretendo aportar cosas, incluso enseñar mis aprendizajes o aprender explicándolos y por temas personales no me sentía con ganas de ello pero si me ha echo llegar con los días a unas conclusiones: ¿quién no tiene malos días, meses pochos e incluso temporadas bajas? Pues quién niegue esto, es que se sabe escuchar poco, ya que una estrella brilla más cuando más oscuridad tiene, es decir, no podemos subir a volar cuando nunca has estado abajo. Cierto es que muchos buscamos una estabilidad, una paz, una tranquilidad más o menos continua pero hay que ser sensato, los sentimientos fuertes están en los picos, un electrocardiograma lineal es un corazón muerto y nadie quiere eso, al menos nadie que quiera estar vivo y sentirse vivo.

Todos tenemos dolores de cabeza dentro de nuestras rutinas y quizás en la vida tenemos que pasar ciertas cosas, burocráticas y/o sentimentales horrorosas pero tenemos la mano y el poder para cambiar la aburrida rutina y recobrar la Magia del día a día a pesar de todo, estas son algunas ideas:

– Planifica tu ocio. Igual de importante es organizarte la semana para tener cierto orden y llegar a todo, como planearte el fin de semana. Busca ideas, sitios, donde comer cosas nuevas, visitar algo que te apetezca, cómprate palomitas para una peli y manta… el previo a veces es más o igual emocionante que la acción.

– Escucha en bucle una canción que te apasione, siéntela, cántala, imita al cantante, vuélvete loco.

– Escribe notas bonitas, divertidas y déjalas en sitios que la gente las pueda leer. Es un gesto mínimo que puede hacer más llano, más feliz el día a cualquiera y eso alimenta nuestro bien estar, te lo aseguro. Si no lo ves imagínalo, magia y si puedes mira su reacción, mejor, hay sonrisas que te hacen ganar vida.

– Haz una excursión por tu ciudad y saca fotos sin pensar mucho. Páginas como civitatis hacen rutas curiosas por tu ciudad pero no hace falta pagar nada si no quieres, piérdete por tu ciudad y déjate llevar…

– Acepta tus sentimientos. Que estás bien, pues genial, que estás jodido, pues no pasa nada, tienes todo el derecho a sentirte como te sientas pero párate a pensar: ¿qué puedo sacar de bueno de sentirme así? En el momento es complicado y encima estarás cansado de escuchar estas cosas pero es que es así, todos tenemos derecho a estar echos polvo y tenemos que aprovechar para aprender o al menos saber que esa situación no será para siempre, no tienes la exclusiva del “desgraciado”. Ponte la canción que te haga llorar, la peli que te haga sentir, siente fuerte, y rómpete por dentro que luego ya montaras las piezas.

– Ahora una mezcla entre dos ideas y que yo aconsejo fervientemente: hazte una lista de música que te encante, ponte una deportivas y vete andar por la ciudad con tú melodías a toda mecha, te aseguro que desconectas, vuelas…

– Apaga el móvil, la televisión, el ordenador, ponte cómod@ y haz una lista de todo lo que sueñas hacer: cosas asequibles como montar a caballo o los sueños y locuras que te apasionaría realizar. Que la lista sea gigante o al menos bien trabajada en tu mente y ya luego investiga cómo llevar a cabo esas cosas.

– Por último, muchos coach de la Salud mental y física aconsejan salir de zona de confort de vez en cuando. Tenemos que ser disciplinados y conscientes para llevar una vida sana corporalmente y sobretodo mentalmente pero de vez en cuando: habla con un desconocido, busca a alguien por internet que no ves hace años, sal sin pensar en el mañana(con cabeza pero sin reloj)…

Si pones en práctica alguna o tienes otras que me puedas ayudar escríbeme por Instagram @thesweetwords_l.a.

Hasta el próximo mágico día Sweet.

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Pareces feliz

El otro día una compañera de trabajo me dijo: – a pesar de todo, tú siempre estás feliz-. Eran las ocho de la mañana y me pareció algo más infinitamente magnífico que un elogio, fue muy agradable, fue un “lo he conseguido”.

Obviamente no siempre estoy feliz pero si procuro estarlo y no fingirlo sino serlo de verdad, me explico:

Tengo 34 años y sin querer dar pena alguna(todo lo contrario) he tenido experiencias varias, algunas que no conseguían sacarme la sonrisa ni con la mejor de las intenciones, me he visto llorar sin saber parar las lágrimas, me he sentido rota por dentro de tal forma que el dolor lo sentía físico, me ha faltado el aire, me han faltado las ganas pero a la mínima que he encontrado las fuerzas siempre mi propósito a sido sonreír, luego reír y volver a disfrutar. Pasara lo que pasara siempre he encontrado el momento de paz, el momento de sonreír por algo. Y si queréis un truco: los niños saben mucho de eso, de los instantes de felicidad, de los segundo de absoluto placer básico pero total. Busca tu niño interior y sácalo. Ya dicen que hace falta ser muy adulto para atreverse a ser niño de nuevo. Y yo creo fervientemente en ello.

No es fácil, es quererlo, ¿crees que no tengo secretos que sólo yo sabré nunca? Los tengo, ¿crees que no hay oscuridad, fantasmas y temores en mi? Los hay, ¿crees que no hay “te quieros” guardados en cajones bajo llave? Si hay pero elijo ser feliz a pesar de todo, no quiero parecerlo, quiero serlo aunque sean pequeños momentitos al día. Ser feliz.

Elea

Feliz

Bridget Jones de 30

A quien no le ha pasado ¿mirar al de al lado y verlo perfecto, guapo, listo y tú con los brazos cruzados tapando el manchurron de café del primer sorbo cafeinoso de la mañana? Y rabias, te sientes cutre, pues ese es el el/la bridget Jones que llevas dentro. Todos tenemos un@.

Esta semana se han cumplido 17 años que se estrenó la película “el diario de bridget Jones”, para muchos una película chorra pero para muchos otros y sobretodo muchas otras, fue un alivio cómico, un consuelo al fin y al cabo de nuestro día a día.

Yo vi la película con apenas 17 años y me reía de esas típica soltera(no me gusta el término solterona) inglesa( a pesar que la actriz es americana) en sus patosas y mal suertudas situaciones diarias y ya entonces me sentía reflejada, imaginaros con los años: con encuentros en el peor momento, citas desastre y vivencia varias que dan para escribir un libro. La película salió de un bestseller de Helen fielding, que intentaba normalizar y desdramatizar a la nueva chica del siglo XXI y tirando de humor acaba haciendo divertidas ridículas situaciones que nos pasan a tod@s y deseamos rebobinar, borrar o morir… hay que reírse…

Yo me visto haciéndome la coqueta intentando seducir a un chico con un chupachup en la boca que yo creía sexy pero con previo manchurron de caramelo ultra rojo en todos los dientes, así más de una hora, él callado y asustado; en otras muchas ocasiones los nervios me han traicionado y he tartamudeado cuál lerda, lo he tirado todo, lo mucho o poco que llevaba en las manos, yo y mis manos de mantequilla… e incluso me visto con reacciones de no reconocerme porque el que tengo delante me gusta, me impone o ambas cosas, tipo: decir cosas que no pienso, reír como una pánfila y hasta chulear, cosa que ni soy, ni me gusta en nadie. En una ocasión cocine con tantas ganas que se me quemó todo y en otra bebí un par de cervezas sin casi comer de los nervios mientras me preparaba que tuve que anular la cita, que mareillo y vomitona más ridícula. Recuerdo otra que llevé a mi cita al teatro, me habían regalado dos entradas y yo toda chula, quería fardar pero resultó un espectáculo experimental el cuál fui incapaz de entender pero de los nervios me dio la risa nerviosa que hizo que nos sacarán del teatro: a mi, a mi risa escandalosa, a él y a su vergüenza.

Estas anécdotas son nuestra bridget que llevamos dentro y yo doy gracias( después del tierra trágame y del tiempo) por las risas al recordarlo, por aprender a reírse de uno mismo e incluso de aplicarse para futuras ocasiones. Yo me propongo respirar despacio para atemperarme en ocasiones así… algún día me saldrá.

¿Qué bridgeadas te han pasado a ti?

Hoy en día podríamos actualizar la peli con una Bridget queriéndose bajar de la vida porqué el chico que le gusta la deja en visto, esforzarse por no escribirle, prometiendo que no lo hará y cayendo a ello, equivocándose de grupo de waxap, ¿a quién no le ha pasado? Se te pasa la vida por delante… o llamando “puta” a su jefa cuando le quería llamar “pura”…

Las modernezes nos traen nuevas bridgeadas… ¿cuál es la tuya más sonada.?

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