Reencontrar la Magia

Este fin de semana no escribí porque no me sentía con ganas porque ha pesar que es un blog personal pretendo aportar cosas, incluso enseñar mis aprendizajes o aprender explicándolos y por temas personales no me sentía con ganas de ello pero si me ha echo llegar con los días a unas conclusiones: ¿quién no tiene malos días, meses pochos e incluso temporadas bajas? Pues quién niegue esto, es que se sabe escuchar poco, ya que una estrella brilla más cuando más oscuridad tiene, es decir, no podemos subir a volar cuando nunca has estado abajo. Cierto es que muchos buscamos una estabilidad, una paz, una tranquilidad más o menos continua pero hay que ser sensato, los sentimientos fuertes están en los picos, un electrocardiograma lineal es un corazón muerto y nadie quiere eso, al menos nadie que quiera estar vivo y sentirse vivo.

Todos tenemos dolores de cabeza dentro de nuestras rutinas y quizás en la vida tenemos que pasar ciertas cosas, burocráticas y/o sentimentales horrorosas pero tenemos la mano y el poder para cambiar la aburrida rutina y recobrar la Magia del día a día a pesar de todo, estas son algunas ideas:

– Planifica tu ocio. Igual de importante es organizarte la semana para tener cierto orden y llegar a todo, como planearte el fin de semana. Busca ideas, sitios, donde comer cosas nuevas, visitar algo que te apetezca, cómprate palomitas para una peli y manta… el previo a veces es más o igual emocionante que la acción.

– Escucha en bucle una canción que te apasione, siéntela, cántala, imita al cantante, vuélvete loco.

– Escribe notas bonitas, divertidas y déjalas en sitios que la gente las pueda leer. Es un gesto mínimo que puede hacer más llano, más feliz el día a cualquiera y eso alimenta nuestro bien estar, te lo aseguro. Si no lo ves imagínalo, magia y si puedes mira su reacción, mejor, hay sonrisas que te hacen ganar vida.

– Haz una excursión por tu ciudad y saca fotos sin pensar mucho. Páginas como civitatis hacen rutas curiosas por tu ciudad pero no hace falta pagar nada si no quieres, piérdete por tu ciudad y déjate llevar…

– Acepta tus sentimientos. Que estás bien, pues genial, que estás jodido, pues no pasa nada, tienes todo el derecho a sentirte como te sientas pero párate a pensar: ¿qué puedo sacar de bueno de sentirme así? En el momento es complicado y encima estarás cansado de escuchar estas cosas pero es que es así, todos tenemos derecho a estar echos polvo y tenemos que aprovechar para aprender o al menos saber que esa situación no será para siempre, no tienes la exclusiva del “desgraciado”. Ponte la canción que te haga llorar, la peli que te haga sentir, siente fuerte, y rómpete por dentro que luego ya montaras las piezas.

– Ahora una mezcla entre dos ideas y que yo aconsejo fervientemente: hazte una lista de música que te encante, ponte una deportivas y vete andar por la ciudad con tú melodías a toda mecha, te aseguro que desconectas, vuelas…

– Apaga el móvil, la televisión, el ordenador, ponte cómod@ y haz una lista de todo lo que sueñas hacer: cosas asequibles como montar a caballo o los sueños y locuras que te apasionaría realizar. Que la lista sea gigante o al menos bien trabajada en tu mente y ya luego investiga cómo llevar a cabo esas cosas.

– Por último, muchos coach de la Salud mental y física aconsejan salir de zona de confort de vez en cuando. Tenemos que ser disciplinados y conscientes para llevar una vida sana corporalmente y sobretodo mentalmente pero de vez en cuando: habla con un desconocido, busca a alguien por internet que no ves hace años, sal sin pensar en el mañana(con cabeza pero sin reloj)…

Si pones en práctica alguna o tienes otras que me puedas ayudar escríbeme por Instagram @thesweetwords_l.a.

Hasta el próximo mágico día Sweet.

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Bridget Jones de 30

A quien no le ha pasado ¿mirar al de al lado y verlo perfecto, guapo, listo y tú con los brazos cruzados tapando el manchurron de café del primer sorbo cafeinoso de la mañana? Y rabias, te sientes cutre, pues ese es el el/la bridget Jones que llevas dentro. Todos tenemos un@.

Esta semana se han cumplido 17 años que se estrenó la película “el diario de bridget Jones”, para muchos una película chorra pero para muchos otros y sobretodo muchas otras, fue un alivio cómico, un consuelo al fin y al cabo de nuestro día a día.

Yo vi la película con apenas 17 años y me reía de esas típica soltera(no me gusta el término solterona) inglesa( a pesar que la actriz es americana) en sus patosas y mal suertudas situaciones diarias y ya entonces me sentía reflejada, imaginaros con los años: con encuentros en el peor momento, citas desastre y vivencia varias que dan para escribir un libro. La película salió de un bestseller de Helen fielding, que intentaba normalizar y desdramatizar a la nueva chica del siglo XXI y tirando de humor acaba haciendo divertidas ridículas situaciones que nos pasan a tod@s y deseamos rebobinar, borrar o morir… hay que reírse…

Yo me visto haciéndome la coqueta intentando seducir a un chico con un chupachup en la boca que yo creía sexy pero con previo manchurron de caramelo ultra rojo en todos los dientes, así más de una hora, él callado y asustado; en otras muchas ocasiones los nervios me han traicionado y he tartamudeado cuál lerda, lo he tirado todo, lo mucho o poco que llevaba en las manos, yo y mis manos de mantequilla… e incluso me visto con reacciones de no reconocerme porque el que tengo delante me gusta, me impone o ambas cosas, tipo: decir cosas que no pienso, reír como una pánfila y hasta chulear, cosa que ni soy, ni me gusta en nadie. En una ocasión cocine con tantas ganas que se me quemó todo y en otra bebí un par de cervezas sin casi comer de los nervios mientras me preparaba que tuve que anular la cita, que mareillo y vomitona más ridícula. Recuerdo otra que llevé a mi cita al teatro, me habían regalado dos entradas y yo toda chula, quería fardar pero resultó un espectáculo experimental el cuál fui incapaz de entender pero de los nervios me dio la risa nerviosa que hizo que nos sacarán del teatro: a mi, a mi risa escandalosa, a él y a su vergüenza.

Estas anécdotas son nuestra bridget que llevamos dentro y yo doy gracias( después del tierra trágame y del tiempo) por las risas al recordarlo, por aprender a reírse de uno mismo e incluso de aplicarse para futuras ocasiones. Yo me propongo respirar despacio para atemperarme en ocasiones así… algún día me saldrá.

¿Qué bridgeadas te han pasado a ti?

Hoy en día podríamos actualizar la peli con una Bridget queriéndose bajar de la vida porqué el chico que le gusta la deja en visto, esforzarse por no escribirle, prometiendo que no lo hará y cayendo a ello, equivocándose de grupo de waxap, ¿a quién no le ha pasado? Se te pasa la vida por delante… o llamando “puta” a su jefa cuando le quería llamar “pura”…

Las modernezes nos traen nuevas bridgeadas… ¿cuál es la tuya más sonada.?

Instagram @thesweetwords_l.a

Para toda la vida…

Hay consejos que no importa en la edad que los escuches, ni el momento y nunca está de más recordarlos de vez en cuando. He recopilado unos cuantos que a mi me ayudan, me gustan y me servirán para toda la vida:

Vete lejos del que no te quiere.

Contesta siempre, tú no eres nadie para despreciar a nadie y el silencio es un despreció.

No des más explicaciones de lo normal, podrían parecer excusas.

Por más dinero que tengas en vida, al momento de morir no te llevarás nada, así que no cambies momentos importantes en tu vida por dinero.

Vive tu vida para disfrutar, no para impresionar.

No te hagas menos, todos los seres humanos estamos hecho de lo mismo, no eres más ni menos que nadie.

Nunca le prestes más atención a tu móvil que a una persona.

Cuando te pidan guardar un secreto, hazlo.

Tener el poder de hacer algo,no significa que debas hacerlo.

No le mientas jamás a tu doctor.

Cada quien acepta el amor que cree merecer.

Nunca comas enfrente de alguien sin ofrecer.

Por más años que pasen, nunca es tarde para pedir una disculpas.

Usa condón.

Aunque tengas la fortuna de tener muchas cosas, no las presumas.

Admite cuando te equivocas y si es necesario corrige tu error.

Si vas a hacer un favor, hazlo por completo.

Mira a los ojos cuando hables con alguien.

Da las gracias a todas esas personas que facilitan tú vida a diario. (basurero, taxista, etc.)

Perdónate a ti mismo por esos errores que cometiste en el pasado y aprende de ellos.

No tiene nada de malo ir al cine solo o de excursión o lo que sea, esta bien.

Si no entiendes algo, pregunta con humildad.

No tiene nada de malo querer dar un giro de 180° a tu vida en cualquier momento. O de 360º.

Viaja.

No porque hayas tenido un mal día te puedes desquitar con las personas que te rodean.

El perro, gato, hurón o hámster que vive en tu casa no se le dice “mascota”, se le dice: familia.

El dinero sólo obtiene valor si lo compartes o lo inviertes en una buena causa.

No hay mayor poder de atracción hacia otra persona que cuando eres tú mismo.

No permitas que tu felicidad dependa de nadie.

No trabajes en caerle bien a las personas, trabaja en caerte bien a ti mismo.

¿Tienes más? Enviamelos al Email: thesweetwordss@gmail.com o Instagram @thesweetwords_l.a y haremos una segunda parte.

SWEETCENICIENTA MODERN@

Cenicienta: “Ceni” para todos o “Ce” para sus amigas, 37 años, soltera, colgó al príncipe por controlador y fetichista de zapatos. Llegó a Barcelona hacía tres años para alejarse de la loca de su madrastra y las Instagramers hermanastras cansinas. Trabaja como… administrativa en una escuela de audiovisuales, esperando su oportunidad.

Bella (durmiente): rubia antes que nada, 32 años, soltera, se aburrió de su príncipe hacía años, enamoradiza, ahora juega más con princesas. Estudia enfermería y vive con su padre.

La Bella: Le llaman “B”, 35 años, funcionaria, dos renacuajos gemelos y un marido muy ocupado.

Blancanieves: 34 años, trabajadora social, vive con su pareja estable desde que dejó a los enanitos. Tiene un hijo de su anterior relación.

Caperucita: 29 años, se le acaba el tiempo… para todo. Inconformista, luchadora, trabaja de lo que encuentra, adora el rojo. No tiene hijos y novio… a veces.

Ceni ya llegaba tarde, hacía días que intentaba juntar a las chicas y a lo que lo consigue llega tarde, a su propia casa.

En la puerta ya estaba Blanca, Cape y Bella con la capucha puesta:

-¡¡vamos gorda que se me riza la melena!!- le saluda Bella, sin poder bajar aún de revoluciones Ce abre la puerta o lo intenta porque las llaves no responden, “mierda estas no son”

– ¡¡Jodeeeer, me dejado las llaves en la oficina y hoy la loca no esta!!

– Tú madre…- dice Cape

– No pasa nada Ce, vamos a cenar por ahí y luego te viene a mi casa- les calmo dulcemente Blanca

Después de cagarse en la madre que la parió, Ceni no tuvo más remedio que ceder y pensar en algún sitio cerca. Enviaron un waxap a B y entraron en el Bar más glamuroso que encontraron por el Barrio, regentado por chinos. Era noche de chicas, a parte de cerveza y ellas mismas, no necesitaban mucho más. “B” fue la que llegó más tarde pero era la que andaba más agobiada así que no se lo tenían en cuenta, llevaba casada con bestia, “best” para los amigos, desde hacía 5 años. “Best” trabajaba en marketing, un trabajo que nadie entendía exactamente, creo que ni él mismo pero le permitía pagar la casa, facturas y bastantes caprichos, a cambio solo estaba la mitad de cada mes en casa, la otra mitad vendía por el mundo. Se casaron al saber que ella estaba en cinta y por suerte o por desgracia, vinieron dos, uno precioso, el otro magnífico, el uno nervioso, el otro terrible. Procuraba ser buena madre, perfecta esposa, mejor trabajadora y perfecta mujer aunque tenía la sensación que nunca hacía nada del todo bien. Era la que más necesitaba desahogarse pero estaba tan harta de escucharse lamentar que no tenía ni ganas de hablar, tras saludar se quedó embobada escuchando a la exagerada pero siempre divertida Ceni. Ce estaba quejosa y eso la hacía incluso más graciosa, estaba superada por los últimos acontecimientos de su vida y en vez de llorar le daba por bromear, supongo que era su método de superación. Hacía dos semanas que su madrastra había aparecido por sorpresa en su apartamento de 30m2 gritando como una histérica, eso no era extraño, despotricando de sus hermanas instagramers, harta de no poder ser libre en su propia casa así que decidió conquistar la mini vivienda de su hijastra mayor. Ceni por no querer ser mala persona, no la pudo echar y con la nueva aparición desapareció su poca vida, sobre todo la sexual y eso que estaba más cuerda y más buena que nunca porque por no ir a casa se pasaba sus horas libres leyendo en parques y en el gimnasio. Ce estaba liada hacía ya más de un año con uno de los profesores de su academia, el cual estaba casado y ni siquiera ella sabía que narices le veia su mujer y mucho menos ella, sí, estaba el morbo, la atracción de lo prohibido pero era gilipollas, no valoraba ni a su mujer, ni a ella, estaba claro pero lo permitía, ella tenia igual o más culpa que él pero habiéndose quedado sin nidito de amor, don profesor no daba muchas señales, las justas para que ella no le olvidara y aunque Ce lo sabía, caía como una tonta, seguramente él pensaría que la tenia comiendo de su mano por eso no luchaba por ella, la vida le habia enseñado que muchos hombres solo valoran las cosas cuando ya lo han perdido o estaban con otro; penoso, asqueroso y patético, y aunque ella sabía todo lo negro que cubría su escondida relación no sabía, no podía desaparecer. Ce también tenía algún que otro tonteo con un chico de Tinder, el primero que en la primera cita no la quiso llevar a la cama o al menos lo disimuló más que los demás pero no era el profesor y si cedía a otra cita implicaba dar más explicaciones de las que la apetecía dar. Este chico si tenía pinta de apreciar lo que tenia y a ella no le removía tanto, ¿porque? Ce realmente estaba hecha un lío, en el fondo sabia que la vida le había traído a satanás(su madrastra) en señal que dejará al profesor pero ella se resistía y el mundo Tinder tampoco le había ayudado, le repugnaban todos esos babosos que solo quería un polvo, que acababan ellos egoístamente desahogados y ella con la culpabilidad y sin orgasmos pero a la contra si no notaba nada también era un “que me estás contando, no te gusto o ¿estás muerto?”, así que sin saber lo que quiere, le da los buenos días cada día al único chico Tinder normal que se había encontrado, incluso se había acostumbrado a saludarlo cada mañana por waxap el último mes, mientras se aclaraba. A veces se sentía poderosa de reinar su vida a veces se sentía una desgraciada. Bella se reía por los aspavientos de Ceni mientras contaba sus cosas, a ella le parecía todo de lo más exagerado, la rubia Bella era de plantearse poca cosas ahora mismo y simplemente intentaba vivir el momento. La gente le solía preguntar por su trabajo que no tenía, su marido que no tenía y sus hijos que no tenía intención de tener y le resultaba divertido o poco importante, tenía otras cosas de las que preocuparse hasta hacía poco. Llevaba las últimas semanas discutiendo constantemente con su padre, él se sentía en el derecho de exigir porque vivía bajo su techo y con sus cuentas, Bella sabía que tenía razón pero hasta ahora nunca había sido un problema y ahora le venía grande pensar en todo aquello, no le apetecía hablar. Cuando dejó a príncipe se sintió pérdida, se habían vuelto muy dependientes el uno del otro y al intentar buscarse a sí misma se perdió, estuvo muchos meses entre depresión, ansiedad y crisis existenciales, demasiados años siendo la hija perfecta, la novia perfecta, la princesa que todo el mundo esperaba pero se borro a ella misma y así reaccionó sin darse cuenta borrándose a ella misma, casi muriéndose, acabó poniéndose en manos de profesionales y cuando empezó a ver la luz, la vida le comenzó a presionar de nuevo, <quién eres, qué haces, qué quieres>, preguntas que iba respondiéndose a su ritmo que no era el de los demás y no todo el mundo lo respetaba, encima le faltaba una semana para que le viniera la regla lo sabía, lo sentía y le pesaba; le dolía la tripa desde hacía días se sentía hinchada y hoy el cuerpo le pesaba como si llevara cargando un elefante. No tenia muchas ganas de hablar pero si de estar con ellas. Cape por lo contrario vivía intensamente la historia de Cenicienta, se sentía aludida, empatizaba un montón con ella. Cape era una una loca divertida apasionada por la vida, feminista donde las haya y risueña en sus buenos y eran muchos los buenos momentos pero cuando le entraba el bajón tendía a tener una conducta temeraria, obsesiva y autodestructiva. Pasaba poco pero cuando se angustiaba, deseaba morir. Esa noche se sentía bien, muy bien de hecho, hacía ya un par de meses que trabajaba como responsable de sección de una tienda deportiva, le gustaba saber el horario fijo que iba a tener y el sueldo que iba a cobrar, no necesitaba mucho más que su tiempo ordenado y su tiempo desordenado para ella. Le pesaba la losa de la familia, su abuela le había pagado unos estudios de calidad como abogada pero detestaba ese trabajo y con la excusa de la crisis había capeado la presión. Ahora la abuela ya estaba demasiado mayor para presionar, ya lo hacía su propia culpabilidad por ella pero en la tranquilidad de su casa ella era feliz, dentro del quiero y tengo, iba consiguiendo una balanza equilibrada que le hacía sentirse bien y eso valía mucho. Amorosamente tenía poco que contar, tan pronto se enamoraba, tan pronto se cansaba o si seguía enchochada, la dejaban, esa era su história pero le gustaba el amor, más que el sexo aunque ahora le resultaba más fácil encontrar sexo que amor y dependiendo de la semanas entraba al juego o no. Blanca a diferencia del resto de amigas podía presumir de una vida estable, la que todas envidiaban pero era poco pretenciosa o mejor dicho era poco presumida, se dejaba el alma en los demás y muchas veces eso hacía que muchos se aprovecharan de ella, Blanca era consciente de ello y le daba rabia ver cómo el mundo donde estaba criando a su pequeño era tan horrible pero tenía la esperanza de enseñarle otras cosas y que él y otro futuros hombres/mujeres como él hicieran un mundo algo mejor, al fin y al cabo ella no sabía ser de otra manera y para postre se negaba a renunciar a su manera de ver la vida, podría ser algo floja para algunos pero realmente era hermosa, tierna y feliz.

continuará…

Estoy hasta el coño

El día 8 “discutí” con un amigo porque según su opinión soy demasiado feminista, fue gracioso que me dijeran eso el día internacional de la mujer trabajadora pero no quise entrar mucho, soy de poco justificarme, aprendo, tolero, rectifico, protesto, protejo y me disculpo cuando toca pero no suelo dar muchas explicaciones; al día siguiente en una cena de amigas, todas mujeres, debatimos fervientemente sobre el 8M, habían acusaciones de postureo en el movimiento del día anterior. Sin poderlo evitar, me escandalice ¿demasiado?, ¿postureo? Son palabras que para mi no pueden ir juntas: demasiado y feminismo, postureo y reivindicación.

Desde el primer día que mi padre me levantó la mano soy feminista y no lo digo por dar pena, ni para poner ímpetu al tema, lo digo y soy feminista por defensa del ser humano y sobretodo a la mujer, contra la infravaloración, el aprovechamiento, contra la degradación, contra el miedo y creo totalmente en el valor que tenemos cada uno de nosotros.

No creo que mi padre me levantara la mano por ser niña sino por impotencia, incapacidad y sobretodo educación, mala educación porque si en algo coincidimos, mi amigo, mi amiga, mi padre y yo es que todo viene de la base, de la educación, de desde que somos chiquitos. Según mi humilde saber entender tenemos una educación y una sociedad de mierda, me explico: una persona nace y como ser humano tendría que tener los mismos derecho y los mismos deberes, según me educó mi mama pero eso no es así, dependiendo de donde nazcas, país, sitio e incluso barrio tendrás unas oportunidades u otras, pues si eso ya es penoso en si, me cuesta entender cómo añadimos más injusticias y permitimos diferencia entre sexos, modos, religiones o razas. Me cuesta comprender porque tengo que demostrar constantemente que valgo por ser mujer y joven, porque tienen que opinar todo el el mundo sobre mi peso, mi vida, mi vestido; me cuesta aceptar que alguien no proteja a los demás, incluso sea capaz de agredir, no lo entiendo. No concibo todo los que no nos lleve a la igualdad, precisamente al feminismo. Lucharía por la igualdad en todo como seres humanos que somos, lucharía por la tolerancia y la aceptación entre razas, gustos sexuales e incluso entre creencia, si hay respeto y paz, todo entra, pues por ello soy y seré feminista.

Soy de la opinión que si cuando un niño nace le das unos valores sanos que comprendan la igualdad, la tolerancia, el respeto como algo natural, si un pequeño sea niño o niña cree distinto a tanta mierda, podríamos cambiar el mundo.

Soy mujer y adoro ser mujer, me gusto, adoro mi mente por todas sus infinitas capacidades, me siento sexy y me gusta sentirme así: lista y sexy, me hace sentirme orgullosa de mi y hace que quiera crecer más como persona, tanto en saber, aprender como en gustarme. Pues a pesar que muchos no lo entiendan, muchas veces este mundo resulta un agobio: te levantas por la mañana y yo como Ele(yo) pienso “que me pongo”, me gusta verme bien, pues muchos opinan que es para los demás y supongo que por ello se ven con el derecho de mirar, remirar y hasta opinar, ellos y ellas y yo como Ele(yo) intento que me de igual lo que opinen pero como un niño si le dices una vez tonto le da igual pero cuando se lo llamas cien veces el pequeño acaba sintiéndose ya no tonto sino retrasado, pues yo igual, al final te corta, te incomoda. Y dirás: pues no te vistas para que te miren, ponte un chándal: 1- no me visto para que me miren 2-¿porque no puedo ir como yo me gusto a mi misma y que me dejen en paz? No lo entiendo. No comprendo porque yo no puedo tener libertad en general o más concretamente sexual sin que me juzguen. El hombre sigue siendo un campeón por follarse a cien y a una mujer la tachan de santa o puta a la mínima, me parece asqueroso. Y añado el tema de posesión, me ahoga pensar que nadie sea de nadie, es como retrotraerme al esclavismo, me parece horroroso o la excusa del alcohol para sentirse con derecho de abusar, es realmente de enfermos mentales en el peor de los modos que lo quieras entender, yo veo a alguien falto de capacidades y ni se me ocurre otra cosa que ayudarlo o mejor dicho, llamar a alguien que le pueda ayudar, hasta aplaudiría si cualquiera huyera por no saber que hacer pero atracar, agredir o violar, repito, es de enfermo mental. Sigo, que me lío…

Luego llego al trabajo y pásate la jornada demostrando, ¡que hartura de sociedad!. La cantidad de desprecios que conlleva mi puesto, ser mujer y joven es proporcional al aire que respiras en un dia, ¿porque? Pues no lo sé pero así es. Ocupo el puesto que estoy porque quiero, he estudiado otras cosas, de hecho varias pero lo que hago me gusta y solo porque me tienes delante(seas quien seas) me tienes que respetar pero eso tristemente no es así y aquí entran machismos, clasismos y varios -ismos que personalmente me parecen ridículos. Y doy gracias que todo esto aminorado con los años por varias cosas pero sobretodo por experiencia, como dicen ‘es un grado’ o mejor dicho, el diablo sabe más por viejo que por diablo. Yo ya llevo diez años en mi puesto, soy menos joven, menos ingenua y sobretodo me va importando menos ciertas actitudes pero no deja de cabrearme todo el esfuerzo que conllevan un mínimo respeto.

Por último en casa, mi mente está creada para organizar y saber todo lo que hay que hacer, cuidar y proteger ¿la tuya no? Creo que si, es cuestión de responsabilidad, no de géneros pero es más cómodo que lo hagan ellas, ¿no? PENOSO.

Pues repito por todo esto soy feminista, luchadora, tolerante y amorosa porque si quisiéramos más, valoramos más, respetaramos más y juzgamos menos todos seríamos más felices.

Ele

Cosas de la vida moderna… un día cualquiera

Suena ese maldito sonido del infierno, el despertador, me pesa el frío, no me puedo levantar y eso que vivo en Barcelona, en otras zonas no sé cómo lo harán… Me siguen tres gatos, quieren croquetas y yo un café pero todo lo tendré que hacer yo, incluido el de mi chico que he dejado roncando o respirando fuertemente…

Ducha, me visto, media rotas ¡joder, son nuevas y de las caras, no del PRIMARK que casi duran más! Mmmm recursos… pantalones encima, así no pasaré frío seguro.

Me voy al trabajo, tengo seis audios pendientes, ¿cuándo ha pasado esto?, los escucho, los contesto, toooodo el mundo me mira, ¿porqué?, ¿porqué? Hay gente que va con unos artilugios casi voladores en vez de andar, otros que llevan música a todo volumen y lo más fuerte, ancianos paseando a las siete de la mañana¿dónde irán?, ¿Y me miran a mí por hablar por un teléfono? No lo entiendo.

Horas laborables las voy a omitir, tendría un post entero para hacer alucinar al personal.

Hora de comer: me voy a un sitio de comida rápida, me siento culpable pero me chiflan los macflurris, ¿llevarán droga? Pues encima de cargar con mi culpabilidad de gorda, tengo que defenderme ante el currante loco que mira mal, de forma amenazante por coger UN ketchup de más gratis.

Me tengo que ir hacer la foto del dni, suerte que llevo milagros en el neceser, llego al sitio, “uix no así” me suelta el retratador(o como se llame) “flequillo fuera y ojos bien abiertos y esa cara de misterio fuera, mira hacia delante, un poco a la derecha y un centímetro abajo”, ¿cómo? Un año de instagram de selfies sexis para salir como un búho desplumado en el carnet de identidad.

Me voy para casa ya, hoy toca hacer bici y yoga, el otro día me dijeron que estoy mejor que nunca, ¡joder que presión! La verdad es que somos del género quejica y poner a de acuerdo a todo el mundo, imposible y es más, para que:

Al fin me voy a dormir, pongo el despertador el cual me recuerda que en seis horas y treinta minutos sonará ¿quién mierdas pidió que nos informaran de cosas así? Pienso que ciertas ignorancias son sanas. Ya no duermo 8 horas, una arruga más. Me acuesto, ¡que gustito! Oooix, el gato me pisa, nos acomodamos repasando un poco mi Instagram, me río con @acidaslimonadas y de la flojera se me cae el móvil en la cara… puj… mañana será otro día… ¿qué tal tu día cualquiera?

Más de mi: Instagram @thesweetwords_l.a

Frases de mierda. Dos.

Hoy me he levantado gruñona… Será porque ayer me fui a dormir con frases que tanto me gustan de mi adorado instagram pero es que hay algunas que me hacen volver a un antiguo post: frases de mierda, esta vez: dos. Me he currado el título, ¿eh?

Si te quiere te vendrá a buscar: y el otro pensó lo mismo y os quedasteis con las ganas. Es como el que se queda en casa y se queja que no encuentra trabajo, ¿te va a venir a buscar? Eso no pasa, pues lo otro TAMPOCO.

Si te quiere te cuida: pues esta no es “de mierda” pero si es una “mierda” que no sea así. Lo primero que tenemos que entender es que cada uno es como es, a cada uno nos han educado en un ambiente distinto y que hay gente que simplemente no lo sabe hacer de otra manera, díselo, explícate, HABLA. (Me refiero a falta de costumbres, mimos o formas de funcionar, no a falta de respeto y peores, en ese caso envíalo directamente a la MIER**)

Quien te hace daño es quien al final te necesita: esta es una frase de mierda y encima es verdad. Los humanos somos tan estúpidos que cuando tenemos algo no lo apreciamos y cuando lo perdemos lloramos. Pues ala a llorar o espabila.

Si sueñas con alguien, es porque se durmió pensando en ti. Me encanta esta frase en mi mundo rosa con unicornios y casas de azúcar.

-¿quedamos para hacer un café?

-no, gracias, no me apetece

– Jolin que borde

Decimos hasta el hartazgo que seamos sinceros y cuando lo somos te tachan de borde, ¡aclarémonos!

Hablé tanto de ti que nos rompiste el corazón como a 8 personas: esta no la considero de mierda pero me hizo gracia. Trabajemos la empatía.

Si eres feliz no lo digas, la envidia lo fastidia todo: esta si es cierta. Es de mierda y penosa.

¡Hasta la semana que viene!

Email: thesweetwordss@gmail.com

Instagram: thesweetwords_l.a

Hoy SI va por ti

Hoy traigo un post dedicado a ti, a quien se le remueven las tripas leyendo mis frases, para bien o para mal. Cree un blog hace más de diez años para desahogarme, han habido subidas y bajadas, más ganas de escribir y menos pero hace ya tres años que inauguré el que estáis leyendo y hace más de dos que tengo mi propio dominio y ¿qué busco? Pues lo mismo que cuando salgo en bici o andar con mi música: evadirme del mundo y ser feliz, quitarme todos los juicios, prejuicios, tensiones, presiones, ataduras, manías y miedos y hablar de lo que pienso y siento. No pretendo decirle nada a nadie, lo dije desde el primer día: me hago responsable de lo que digo, no de lo que tú sientes y aunque esto me ha traído consecuencias, nunca he escrito nada para hacer daño a nadie, los sentimientos son como son, como vienen en cada momento y como sabemos procesarlo en ese instante.
Aquí no finjo, aquí no quedo bien con nadie, no espero nada, no busco nada solo escribir y ser libre, es cuando más libre soy… de hecho es cómo pretendo tomarme la vida aunque a veces cuesta de entender, libre… asusta decir eso “libre” en un mundo como este, que todo es mentira, que hasta la libertad está controlada; yo pienso que cada ser es único y tiene derecho a desarrollarse, a vivir como siente tal y como es, sin hacer daño a los demás al igual que pienso que cada persona siente como sabe, como puede y como lo está pasando en ese momento. Todo evoluciona, de todo se aprende y quizás en otro momento sabrás hacerlo de otra manera, perdónate.

Yo me visto llorando por unos zapatos en una tienda y quedarme helada sin decir nada ni hacer nada al irse la persona que más amaba pero ahora años después soy incapaz de acordarme de los zapatos que eran aunque sí de la sensación de vacío y me acuerdo de quien perdí y sobretodo del no ser capaz de expresarme y aún fue más horrible.

No te engañes tú finjes tanto como yo, tu intentas quedar bien tanto o más que yo, ya no por engaño sino por educación y porqué no decirlo: por supervivencia, nadie puede vivir en guerra eternamente pero no olvidemos que del caos es donde nace el orden y eso es mi cabeza un pequeño caos que ordeno entre letras… y no nos engañemos vivimos es una sociedad que ya ha decidido lo que está bien y lo que está mal independientemente de los sentimientos y eso hace que la realidad sea tan superficial como un pelo negro y largo de un señor de 90 años. Lo divertido de esto es que no todos somos esquemas, ni sumas perfectas… la vida es otra cosa…
Empatices o no con mis letras, incluso si estas totalmente en contra: gracias por leerme, repito: no pretendo decir nada a nadie, aquí dejo libre mi imaginación, mis pensamientos e incluso mis pasiones y fantasías, gracias por respetarme aunque no pensemos igual y sobretodo por darme la libertad de ser yo. Gracias y si algún día te he podido acompañar, me alegra el alma.

Per molts anys mami. T’estimo.

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